La Auditoría Superior de la Federación ha encontrado toda clase de gérmenes patógenos en las cuentas de la Secretaría estatal de salud que revisa en su ejercicio del 2007. Una mescolanza de recursos, una administración truculenta y torpe de sus presupuestos, que al mismo tiempo que revela sociedades explica la precariedad y el abandono de que se quejan con impotencia todos los usuarios de los servicios estatales de salud.