Aprovechando que en la próxima Legislatura local tendrán mayoría gracias a su...

Aprovechando que en la próxima Legislatura local tendrán mayoría gracias a su alianza con el Morena, los del Verde Ecologista ya se alistan para reactivar los verificentros y convertirlos en otra ‘caja chica’ para los Ayuntamientos de Benito Juárez y Solidaridad, donde actualmente gobiernan

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Tras haber sido puestos en la “congeladora” desde 2011, cuando fueron aprobados por el Congreso local pero no puestos en marcha debido al costo electoral que representaría al Revolucionario Institucional (que en aquel entonces era el partido en el poder), los verificentros ahora están en la mira del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que con el argumento de que ayudarán a disminuir la contaminación del aire en las ciudades del norte de la entidad, se alista para que la próxima Legislatura local -que estará encabezada por la alianza Morena-PVEM-PT- consiga finalmente ponerlos en operación. El objetivo, como es de esperarse, no es cuidar el medio ambiente, sino beneficiar a empresarios aliados con el monopolio de dichos centros y, de paso, incrementar los ingresos de los Ayuntamientos de la referida coalición (principalmente el de Benito Juárez) mediante el cobro de multas de hasta 3,500 pesos a los automovilistas que no tengan el engomado que certifique que sus vehículos están aptos para circular sin contaminar. La apertura de estos centros de verificación supondría un arma de doble filo para los referidos Ayuntamientos, pues se trata de una medida incómoda que acabaría por afectarlos a la hora de las votaciones. Por algo el actual gobierno estatal del PAN los ha dejado en el olvido. Sin embargo, los del ‘verde’ han demostrado una y otra vez que no tienen empacho

Javier Ramírez

Con un mayor número de aliados para la siguiente Legislatura Local, se prevé que la bancada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) por fin logre poner en operación los centros de inspección vehicular (los llamados verificentros), los cuales ya estaban considerados en la Ley desde tiempos del exgobernador Roberto Borge, aunque la actual administración ha pasado de ellos.

El argumento de los ‘verdes’ es que los índices de contaminación del aire de las ciudades del norte del Estado, siendo más específicos Cancún y Playa del Carmen, presentan ya niveles similares a los de la Ciudad de México, lo cual podría empeorar debido al crecimiento exponencial que registran ambos polos turísticos.

Pero lo cierto es que la medida más bien tiene tintes económicos: en primera, las 16 concesiones para operar los verificentros pertenecen a allegados del grupo afín al PVEM: Jorge Kahwagi Macari y Ricardo Vega Serrador, quienes prácticamente monopolizarían la inspección de los casi 750 mil vehículos de la entidad.

Pero además, abre la puerta para que los Municipios puedan hacerse de un abultado recurso que no requiere fiscalizarse: las multas a los vehículos que no cuenten con el engomado que pruebe que ya fueron verificados y que no son contaminantes.

Una medida incómoda

Desde 2011 el Congreso de Quintana Roo aprobó la llegada de los Centros de Verificación Vehicular, así como de Diagnóstico, para garantizar que las unidades motoras afecten la calidad del aire en el Estado.

Si buen estuvo previsto que comenzarán a operar en 2013, los tiempos electorales lo fueron posponiendo, ya que se trataba de una medida recaudatoria que no era bien vista por la mayoría de la población.

De acuerdo con lo establecido, cada vehículo deberá pagar un monto máximo de cinco salarios mínimos (aproximadamente entre 400 y 550 pesos) por la verificación. De cumplir con los parámetros establecidos, se le otorgará un engomado o calcomanía correspondiente.

En caso contrario, deberá acudir a alguno de los centros de diagnósticos certificados, para determinar cuáles serán los arreglos necesarios que deberá realizar el dueño del vehículo para disminuir la emisión de contaminantes. Una vez hecho esto, el centro de diagnóstico entregará un ticket para que el vehículo pase de nueva cuenta al verificentro (ahora de manera gratuita), para así obtener su engomado.

Es decir, que si el dueño del vehículo pasa la primera inspección, sólo gastará 500 pesos en promedio. Pero de no hacerlo, tendría que desembolsar entre mil 400 y hasta 7 mil pesos para arreglar las emisiones de su unidad.

Si se considera que el parque vehicular en la entidad es de 750 mil unidades aproximadamente (incluyendo aquellas dedicadas al transporte público), significa entonces que al año se recaudaría una media de 375 millones de pesos.

El interés del PVEM

Pero, ¿por qué el Partido Verde se encuentra tan interesado en que entren en operación lo más pronto posible dichos verificentros?

Sucede que por medio de las diversas direcciones de Tránsito Municipal, los Ayuntamientos podrán emitir multas (de entre 700 y 3 mil 500 pesos) a los automóviles que no cuenten con el engomado que certifique su no emisión de contaminantes, sin importar que la placa sea de otra entidad.

Lo anterior sería especialmente benéfico para el Municipio de Benito Juárez, que concentra el 50 por ciento del parque vehicular de todo el Estado (casi 350 mil vehículos), lo que se podría traducir en una cacería de conductores similar a la que sucede con el cambio de placas que se realiza cada determinado tiempo.

Tan solo por concepto de infracciones por vehículos que no cuentan con la documentación vigente, la Dirección de Tránsito Municipal recauda al año un mínimo de 42 millones de pesos.

Sin embargo, las propias autoridades municipales reconocieron durante una comparecencia de diciembre de 2018 ante el Congreso estatal, que la cantidad recaudada muchas veces supera el doble o triple de lo esperado, pero al tratarse de un tema que ya fue considerado en el presupuesto de ingresos, los recursos excedentes no necesitan ser fiscalizados.

Es decir, no se le entrega cuentas a nadie de los 40 o hasta 80 millones de pesos extra que se llegan a recaudar.

Una situación similar se puede repetir con las multas por la falta del engomado de los verificentros.

Y esto sin tomar en cuenta las mordidas o extorsiones de las que son objeto los automovilistas; o los 7 mil pesos en promedio que deben desembolsar si la autoridad municipal decide llevarse su vehículo al corralón.

Por supuesto, Benito Juárez es gobernado por el PVEM. Y su alianza con Morena garantiza que lo seguirá haciendo por algún tiempo más. Por lo que considerando que Quintana Roo tiene el aforo vehicular más viejo de toda la Península de Yucatán, con el 60 por ciento de los automóviles con una antigüedad mayor a los 15 años, los verificentros representan una medida que alimenta las ansias de recursos de los gobiernos del PVEM.

Porque dicho sea de paso, hasta el momento, la calidad del aire en el Estado no se asemeja en nada a la registrada en la Ciudad de México, que en promedio es de 135 puntos del Índice de Ozono.

Y es que además, Quintana Roo no cuenta siquiera con un centro de medición de la calidad del aire, por lo que la necesidad de este tipo de verificentros es innecesaria, tal como han señalado varios estudios de diferentes universidades locales.

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1 Comentario

  1. No lo permitamos ! recordemos que fuimos a votar con una conciencia de que el pueblo es quien decide quienes y como nos gobiernan .

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