AMLO y el petróleo

AMLO y el petróleo

10
0
Compartir

El gas y sobre todo el petróleo siguen representando para México una de sus mayores entradas económicas, pese al desmantelamiento permanente y programado que han sufrido PEMEX y la CFE por parte de los gobiernos neoliberales pripanistas.

           Se anunció la semana pasada el hallazgo de reservas petroleras en el Golfo de México que podrían llegar a dos mil millones de barriles. Monto que le va a representar cuantiosas ganancias al próximo gobierno.

             Suponemos que cualquiera de los presidenciables podría estar a gusto y confiado con esta noticia, incluso AMLO que se ha opuesto a la Reforma Energética. Él tendrá que sentarse con sus asesores, revisar el marco jurídico ‘entreguista’ y sopesar beneficios y maleficios.

           Lo que no podrá hacer es cerrar los ojos y ‘amacharse’ en esa falsa y simplista postura ‘cardenista’ de que el petróleo es de los mexicanos. Una vez en la Presidencia –si llega- se verá de frente con esa retórica que le ha acarreado ganancias públicas. Votos.

          Dicha Reforma, de facto y a 76 años de la expropiación, ha entregado a la iniciativa privada mexicana y extranjera la investigación, exploración, extracción del crudo, refinación, petroquímica, transporte y almacenamiento.

            Quitando la exploración y extracción, el gobierno próximo podría prepararse para competir en alguna de estas áreas.

 PEMEX y la CFE no se privatizan. Pasan a ser “empresas productivas del Estado”, pero también en la ley se menciona que son “propiedad exclusiva del gobierno federal”. Según Forbes, esta diferencia semántica puede tener implicaciones jurídicas mayores ya que “los incentivos de las empresas pueden ser más cercanos a los recaudatorios, en lugar de generar valor”.

El contrato establecido con el consorcio formado por mexicanos, gringos e ingleses, Sierra Oil and Gas, Talos Energy y Premier Oil, respectivamente, otorga el 70% de la utilidad operativa al gobierno mexicano.

Con esta utilidad operativa a los precios promedio, los recursos netos para el Estado durante la vida productiva de este yacimiento podrían ser de alrededor de 36 mil millones de dólares.

Es probable que estas enormes ganancias no hubieran sido posibles sin el hallazgo de estos campos petroleros por parte de empresas privadas, en tanto que PEMEX no cuenta con los fondos necesarios para la exploración.

La falta de capital es, solamente, una de las facturas que nos están cobrando tantos años de corrupción gubernamental al tener incontables recursos económicos y haber sido utilizados como sórdida caja chica de los presidentes mexicanos.

Con estas ganancias AMLO tendrá que reconsiderar su postura en el entendido de que esta suma de recursos fiscales se traducen en un mejor accionar del gobierno federal. Le puede suavizar el empedrado camino y conducir a nuevas alianzascon los millonarios mexicanos.

Dice Presidencia en su comunicado sobre la Reforma que se van a crear miles de nuevos empleos a través de grandes inversiones y que tendremos más energía y más barata. Lo cual está por verse todavía.

                Dos de los grandes negocios de la industria petrolera son la petroquímica y la refinación, entonces ¿Por qué la planta petroquímica Pajaritos en Coatzacoalcos, Veracruz, se encuentra a media marcha?   ¿Por qué se cerró la refinería de Azcapotzalco?Si crece la demanda de gasolinas, ¿Por qué las seis refinerías restantes están semi abandonadas?, ¿Por qué tenemos que importar gasolina de Estados Unidos?

                Esas son las preguntas que también se hace AMLO y que tendrá que responder con acciones, no sólo con declaraciones.

               Para acrecentar la seguridad energética del país hay que sustituir importaciones y ser autosuficientes en refinación, es decir, hay que echar a andar la capacidad instalada.

                El desbalance entre nuestra demanda interna y nuestra capacidad de producir petrolíferos puede representar un grave conflicto aunque nademos en charcos de gas y petróleo.

               En un comparativo de volúmenes petrolíferos del 2011, México importaba 22%, Estados Unidos 9.2, Canadá 12.4, Brasil 13.3 y Colombia 2.1%.

                Por lo pronto, si acaso puede, que nos responda Peña este contrasentido: ¿Por qué Brasil, China, Arabia Saudita, India, Rusia y Corea del Sur tienen refinerías que procesan más de 8 millones de barriles diarios? ¿Por qué estos países siguen construyendo refinerías?

            Que responda por qué volvió a México un rentista, un exportador neto de materias primas y se ‘olvidó’ del enorme valor agregado que representa el restablecimiento de las cadenas productivas.

 

 

You are not authorized to see this part
Please, insert a valid App IDotherwise your plugin won't work.

No hay comentarios

Dejar una respuesta