De las campañas, la del PRI es la que más certidumbre de...

De las campañas, la del PRI es la que más certidumbre de derrota exhibe…

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            En Quintana Roo, la campaña por las posiciones federales y las presidencias municipales será con candidatos pero sin líderes sociales representativos. Por eso la misma dependerá, en cuanto a los resultados que arrojen las urnas el próximo día primero de julio, de las estructuras de los partidos que los postulan y del arrastre que tengan los candidatos a la Presidencia de la República.

            Y sin líderes que tengan capital político propio y arrastre social, las tres coaliciones partidistas dependen cada una de sus condiciones y características estructurales y organizacionales, así como de la fidelidad de segmentos del electorado estatal en los colores de los partidos que las conforman.

            Hasta ahora la coalición partidista que mayores desventajas exhibe a nivel estatal, es la que está integrada por los Partidos Revolucionario Institucional (PRI); Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza(Panal), denominada Todos Juntos por México, ya que en la elección federal no cuenta con un candidato líder que conduzca la campaña y que reemplace el papel que desempeñaba en cada elección el gobernador del Estado en turno, cuando el mismo fungía como el jefe nato del priismo.

            El simple hecho de que la candidatura al Senado de la República por la primera fórmula, que es la que debería liderar la contienda, recaiga en una militante del Panal, partido que ni cuadros femeninos propios parece tener para encabezarla y que por ende todavía no logra alcanzar un acuerdo para ver si la expriista y recién afiliada al panalismo, Susana Hurtado Vallejo, lo hace, exhibe la debilidad estructural de la campaña quintanarroense de la coalición que encabeza como candidato presidencial José Antonio Meade.

            Y si encima de eso se impuso como candidato del PRI a senador por la segunda fórmula al diputado Raymundo King De la Rosa, quien venía siendo cuestionado severamente por la militancia priista debido a su pobre actuación como dirigente estatal y coordinador de los diputados del tricolor en el Congreso del Estado, el lastre para la campaña federal del partido oficial y sus aliados se agiganta en el plano estatal; aunque en algunos municipios se pudiera salvar la situación más no el decoro de un partido que hasta el año pasado era el de mayor hegemonía y el adversario histórico a vencer en cada elección. Hoy nada queda de eso y la mayor posibilidad que se le augura es la de mantener algunas posiciones municipales y si acaso uno de los cuatro distritos electorales en que está dividido Quintana Roo actualmente.

            El triunfalismo de la coalición Juntos Haremos Historia, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y sus partiditos aliados, Del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES), en Quintana Roo pende sólo de la influencia y el arrastre con que cuenta su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

            Ninguno de los candidatos de Morena al Senado de la República, cuenta con presencia estatal, pues tanto la exdiputada local Maribel Villegas Canché como el doctor José Luis Pech Várguez, quien es a la vez el dirigente estatal del partido, reducen su influencia, la una a ciertas regiones de la ciudad de Cancún, y el otro en ciertos sectores de la capital del Estado.

Ambos candidatos, sin embargo, tanto Villegas Canché como el doctor Pech Várguez, que ya fue candidato a la gubernatura hace dos años, no tienen cuestionamientos serios por el servicio público que han prestado en diferentes cargos estatales y federales a lo largo de su trayectoría político administrativa.

No puede decirse lo mismo de otros aspirantes que hasta ahora han sido desplazados de las candidaturas de la coalición Juntos Haremos Historia, como Gregorio “Greg” Sánchez Martínez del PES y Juan Ignacio “Chacho” García Zalvidea del PT, que si bien han sabido posicionarse en el ánimo de mucha gente que no conoce a fondo de sus tropelías con los dineros públicos y de sus oscuros vínculos delicuenciales, representan un serio riesgo de mayor injerencia criminal en el ámbito político del estado.

Con todo y la influencia que tiene López Obrador en el electorado estatal, hasta ahora las mayores posibilidades de Morena en la elección municipal parecen concentrarse en los municipios de Benito Juárez y José María Morelos, de no registrarse un cambio en la candidatura para este último, que parece estar hasta ahora en manos del expresidente municipal José Domingo Flota Castillo, aunque por su acercamiento a Greg Sánchez Martínez, pareciera estársele tambaleando.

Puede decirse sin temor a equivocaciones que la coalición Por México al Frente, de los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), es lo que hasta antes de junio de 2016 era el PRI, es decir es la fuerza política a vencer en esta elección local y federal que viene. ¿Por qué? Sencillamente porque es la que triunfó electoral y políticamente en la última elección realizada en Quintana Roo. Tiene bajo su control el Poder Ejecutivo estatal así como al Legislativo.

Por esa razón es la coalición más organizada y estructurada en el estado. La de mayor capacidad de financiamiento a sus candidatos y de control político hacia sus adversarios. Estructural y organicionalmente, es la que mayor competencia está dando hasta ahora al triunfalismo morenista y su candidato presidencial López Obrador. Además de que su candidato presidencial Ricardo Anaya Cortés, es el segundo lugar en las preferencias del electorado quintanarroense.

Y si bien a través del PAN, su mayor presencia y posibilidades de triunfo las tiene muy claras en los municipios de Othón P. Blanco, Solidaridad y Cozumel, su capacidad de cooptación del voto es la mayor que por hoy hay en el Estado, lo que lo pone en la disputa al tú por tú con los candidatos del Morena que dependen de la influencia de López Obrador, pero que no cuentan con organización ni estructura para capitalizarla en votos para su causa personal.

De ahí pues que la lucha y la competencia por las posiciones al Senado de la República, hasta ahora en Quintana Roo parece haber desplazado al PRI y sus aliados, como ya ha ocurrido en tres ocasiones distintas en la de la elección presidencial…

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