El autoritarismo y la falta de operación política de Ricardo Anaya están...

El autoritarismo y la falta de operación política de Ricardo Anaya están llevando al PAN a una crisis de la que podrían aprovecharse tanto sus aliados del PRD, como sus adversarios en el PRI y el Morena

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La crisis en el Partido Acción Nacional (PAN) ha aumentado en las últimas semanas desde que Anaya y un grupo de seguidores leales consiguieran conformar el llamado Frente Ciudadano por México, que incluye a los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), para desviar la atención de sus denuncias por presunto enriquecimiento ilícito. La primera víctima fue la ex-primera dama Margarita Zavala, quien al no ver claro el procedimiento por el que saldrá el candidato de dicho Frente, decidió renunciar y apostar por una candidatura independiente –que, dicho sea de paso, de continuar con el promedio de firmas que tiene hasta ahora, podría no conseguir-. De acuerdo con Anaya, intentó dialogar con ella para evitar que con su salida “beneficiara al PRI”. Fue una victoria personal para Anaya, quien de esa manera se deshizo de, tal vez, su principal rival para la candidatura presidencial, pero fue una gran derrota para su partido. Sin embargo, las cosas están lejos de definirse, pues el exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, continúa exhortando a la dirigencia del PAN a dejar que sean los ciudadanos quienes elijan al candidato. Anaya también haría mal en descalificar tan pronto al jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien ya expresó su deseo de ir “de frente con el Frente”, recordando que quien sea el candidato al Gobierno del Distrito Federal es igual de importante. En ese sentido, el PRD aún estaría buscando que Ricardo Monreal sea su ‘gallo’, luego de que éste amagara con dejar el Morena al no ser designado “coordinador de Organización”, cargo que más bien se traduce en ‘candidato a jefe de Gobierno’. Y mientras tanto, en los Estados siguen apareciendo muestras de inconformidad por la manera en la que Anaya está dirigiendo y pactando con el PRD para ‘amarrar’ su candidatura.

El autoritarismo y la falta de operación política de Ricardo Anaya están llevando al PAN a una crisis de la que podrían aprovecharse tanto sus aliados del PRD, como sus adversarios en el PRI y el Morena

Javier Ramírez

A finales de agosto pasado, el dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, se vio envuelto en un escándalo de presunto enriquecimiento ilícito, luego de que el periódico El Universal diera a conocer que en los últimos 14 años su patrimonio familiar había aumentado en mil 304 por ciento al contabilizar 17 empresas con un valor de 308 millones de pesos, la mayoría encabezadas por sus hermanos, cuñados, concuños y demás familia política. Así, para desviar la atención de los medios, Anaya unió fuerzas con sus homólogos de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y de Movimiento Ciudadano (MC), Alejandra Barrales y Dante Delgado, respectivamente, para conformar el Frente Ciudadano por México, que tuvo como principal objetivo trabar el ejercicio legislativo y evitar que el Revolucionario Institucional diera el pase automático a Raúl Cervantes como nuevo fiscal general, cual se había estipulado en la reforma constitucional que el mismo Anaya firmó cuando fue presidente de la Cámara de Diputados.

Anaya se llevó también una victoria personal con la salida de Margarita Zavala, quien decidió buscar la candidatura independiente a la Presidencia de la República.

Sin embargo, con todas las críticas que hay dentro del blanquiazul hacia su persona, y la inminente postulación del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, como aspirante a la candidatura presidencial por el Frente, Anaya podría ver frenadas sus aspiraciones políticas.

Le sacan los ‘trapitos al sol’

Ricardo Anaya entró a la escena política nacional en el 2009, de la mano del entonces presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa, quien lo designó subsecretario de Planeación Turística de la Secretaría de Turismo federal. Desde ahí se catapultó hasta ser diputado federal plurinominal y finalmente hacerse de la dirigencia nacional panista en 2015. Al año siguiente conseguiría para el PAN un ‘triunfo histórico’, al ganar siete de las 12 gubernaturas que estaban en juego, incluida la de Quintana Roo, en coalición con el Partido de la Revolución Democrática. De esta manera, el blanquiazul conseguiría gobernar en 11 entidades.

Los bonos de Anaya se incrementaron con esta victoria, por lo que no tardó en expresar su deseo de buscar la candidatura presidencial, algo que también habían manifestado Margarita Zavala y el exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle.

Anaya no tendría entonces un camino fácil a la postulación de su partido, sobre todo luego de que El Universal publicara un reportaje acerca de su presunto enriquecimiento ilícito durante el tiempo que fungió como secretario particular del entonces gobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón, en el periodo 2003-2009. De acuerdo con la publicación, en el año 2002, antes de que laborara para Garrido Patrón y se casara con Carolina Martínez, su familia contaba con seis inmuebles con un valor total de 21.9 millones de pesos. Pero a partir de 2003 las propiedades se multiplicaron, al comprar otras 27 propiedades, incluida las instalaciones del Instituto Electoral del Estado de Querétaro. El negocio más rentable, destaca la nota, fue la transmisión accionaria de un inmueble denominado Plaza Juriquilla, que cuenta con 120 locales. De este modo, la familia de Anaya es dueña hoy día de 17 empresas con un valor de 308 millones de pesos.

La noticia de inmediato fue utilizada por sus adversarios, de fuera y dentro del PAN, para cuestionar su ética en torno a encabezar un proyecto político. Sin embargo, no se amedrentó,y con el apoyo del Comité Ejecutivo Nacional se deslindó del asunto. El caso, entonces, no pasó a mayores.

La salida de Margarita

Finalmente, tras asegurar que los órganos del PAN están cooptados por Ricardo Anaya, el 6 de octubre de este año Margarita Zavala presentó su renuncia al partido en el que militó por 33 años. En un video que publicó en sus redes sociales, enfatizó que “durante dos años pedí un método democrático, transparente y claro que se escuchara a los ciudadanos para tomar una decisión, pedí reglas, lo pedí en público y en privado (…,) la respuesta siempre fue una evasiva”, y denunció que las aspiraciones políticas de la militancia están siempre subordinadas a las decisiones de la dirigencia nacional.

Indicó que debido a que ni el PAN ni el Frente Ciudadano habían determinado la manera en que elegirían a su candidato presidencial, optó por buscar la candidatura independiente.

Vía Twitter, Anaya le respondió que respeta la decisión de la ex-primera dama, pero “estoy convencido de que es una decisión equivocada”, pues su salida sólo beneficia al PRI, ese PRI que no merece otra oportunidad porque le ha fallado a México”. Además le recordó que, sobre la elección del candidato presidencial, el método aún no estaba decidido “y no podemos modificar los tiempos que están en la ley, ni los del PAN ni los del Frente”.

Según los datos publicados por el Instituto Nacional Electoral (INE) en la tercera semana de noviembre, Margarita Zavala está en segundo lugar en la recabación de firmas de candidatos independientes, por debajo del gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, quien tenía 188 mil 554 firmas. La ex-primera dama acumulaba 150 mil 461. De esta manera Rodríguez Calderón cuenta con un avance del 21.8 por ciento y Zavala Gómez del Campo con un porcentaje del 17.4 por ciento, respecto de las 866 mil 593 firmas que deben recabar los aspirantes a candidatos independientes a la Presidencia hasta el 19 de febrero del 2018.

En las redes sociales, Margarita Zavala ha denunciado una y otra vez las presuntas fallas en la aplicación móvil del INE para el proceso de colecta de firmas, en lo que parece ser una estrategia para acusar al instituto en caso de que no consiga llegar a la meta, lo cual es muy probable, si se basa en el ritmo que ha tenido hasta ahora.

De quedar fuera de la competencia, su salida del PAN habría sido en vano y, como lo aseguró Anaya, habría abierto el camino para el PRI, pero sobre todo al precandidato del Morena, Andrés Manuel López Obrador, pues no eran pocos los sondeos que la ubicaban como la adversaria más fuerte del tabasqueño.

Moreno Valle y Mancera se apuntan

Para que el Frente Ciudadano tenga posibilidades en los comicios del próximo año, deberá tener candidatos con suficiente potencial para restarle puntos a los del PRI y a los del Morena, principalmente en la elección del presidente y del jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Es en el caso de la Presidencia donde el Frente podría colapsarse si no consiguen llegar a acuerdos entre los principales aspirantes: los panistas Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle, y el perredista Miguel Ángel Mancera.

Recientemente, Moreno Valle, quien es presidente de la Comisión Política del PAN, comentó que abrir el proceso de selección del candidato del Frente le dará legitimidad y fortaleza al proceso. “Estamos en debates internos, particularmente en el método para elegir al candidato o candidata; creo que ésa es la oportunidad para diferenciarnos del PRI y del Morena que toman decisiones cupulares.El Frente no sólo debe ser ciudadano en el nombre, sino en la forma de tomar decisiones”, aseguró luego de que días antes dijera que los tres dirigentes del Frente “están acaparando todo y queriendo distribuir los espacios de poder”. Esto, dijo, ha tenido consecuencias, como la salida de Margarita Zavala.

Advirtió que no debe haber exclusiones ni vetos y que debe ser un proceso abierto a los ciudadanos, para que tengan la última palabra a través del voto libre, universal y secreto, “porque de lo contrario se perderá mucha de la fuerza que ya se tiene”.

Por su parte, Miguel Ángel Mancera había mantenido discreción en el proceso hasta el pasado 15 de noviembre, cuando en conferencia de prensa dijo estar preparado para el proceso de elección del candidato:“Estoy listo para todo lo que se pueda presentar, vamos a ver exactamente cuáles son los escenarios, pero estamos listos y de frente hacia el Frente o el escenario que se presente”, puntualizó.

Y al igual que Moreno Valle, insistió en la necesidad de que sea la ciudadanía quien elija al candidato tanto a la Presidencia como a la Ciudad de México. “Necesitamos asegurarnos que haya una participación primero. Que haya un método, que haya una participación efectiva y que, en esa participación, quien sea el mejor o la mejor calificada, encabece el Frente en esta tarea hacia la próxima Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, que, además, será una Jefatura de Gobierno que inicie ya con los trabajos de la Constitución, de la primera Constitución de esta capital de la República”.

Semanas atrás había trascendido que representantes del PRD habían propuesto al delegado de la Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, sumarse a un proyecto para buscar la candidatura a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, luego de que se inconformara con que en el Morena se designara a la delegada de Tlalpan, Claudia Sheinbaum, como coordinadora de Organización del partido en la capital, que, a la postre, significa la candidatura al Gobierno.

Cabe recordar que Ricardo Monreal no había quedado conforme con el resultado y exigió a las autoridades de su partido repetir y modificar la metodología de la encuesta, asegurando que él estaba mejor posicionado que su compañera delegada. Su propuesta fue rechazada y de inmediato amagó con salirse del partido. El dirigente del Morena, Andrés Manuel López Obrador, le pidió que se definiera y se dejara de “choros mareadores”, recordándole que había más lugares para poder trabajar a favor del país. Monreal señaló que sería hasta inicios de octubre cuando definiera su futuro político.

Pero al presentar el pasado 9 de noviembre su Segundo Informe de Gobierno, Monreal aseguró que seguiría escuchando propuestas para continuar su carrera política. Tres días después, tras una reunión con López Obrador, este último aseguró que establecieron comunicación indirecta y que el ex-gobernador de Zacatecas le aseguró que continuaría apoyando al partido en que actualmente milita.

López Obrador consideró que la conducta de Monreal Ávila frente a las tentaciones de otros partidos es muestra de que “no todos se doblegan ante la mafia del poder” por los cargos. Y dejó entrever que Monreal podría ser quien conduzca el cambio generacional dentro del Morena.

Aumenta la inconformidad

Mientras tanto, en los Estados, son ya varios los casos de inconformidad en la manera en que Anaya negocia posiciones políticas dentro del Frente Ciudadano. En Morelos, militantes panistas denunciaron que Ricardo Anaya realizó un pacto con el gobernador perredista Graco Ramírez para apoyar al hijo político de este último, Rodrigo Gayosso, a quien responsabilizan de los negocios sexenales y la corrupción que impera en esa entidad desde la administración de Graco.

En Sonora, la diputada local Célida Teresa López presentó su renuncia al PAN con una carta dirigida a Anaya en la que culpa al secretario general del Comité Ejecutivo Nacional, Damián Cepeda, de frenar sus aspiraciones políticas. Y en un video que difundió en redes sociales amenazó a Anaya: “Me voy agradecida con la institución, esa que tú estás destruyendo. Porque para ti es más fácil quedarte con medias militancias para poder lograr tu objetivo de ser candidato. Yo no voy a ser candidata al Senado, pero tú tampoco serás presidente de la República”.

Es muy probable que más de estos casos salgan a la luz en las próximas semanas, de cara a la elección del candidato del Frente en diciembre. De seguir esta división interna, el PAN perdería, una vez más, su oportunidad de regresar a Los Pinos.

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