El PES, el redentor y los evangelios.

El PES, el redentor y los evangelios.

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Hemos sabido desde siempre, desde los oráculos oficiales de la educación que el PES con ‘S’ es una aberración gramatical, un sinsentido, una palabra que no existe.

Y el PEZ con ‘Z’ es un animal nutricio, que hemos hecho de él una industria global, que nos sabe bien, que es sabroso, que combinamos de muchas maneras y que para verbalizar esta palabra de manera correcta le ponemos una ‘S’. Pescar, pesca, pescador, etc.

Todo esto viene al caso porque el PES está en boca de todos y porque el pez, por su boca muere, como bien dice la añeja conseja.

O por su boca vive, que es el caso de las rémoras. Pero aclaremos esta diferencia.

                El PES es un pequeño partido rémora –como su nombre lo indica- es un parásito que se pega a los costados de los tiburones para poder sobrevivir. Desde esa simbiosis parasitaria va recogiendo las sobras que van dejando los grandes. Y es el triste caso delos pequeños partidos políticos.

                Pero no solamente de estos,igualmente bien viven el INE, el Tribunal Electoral, diputados, senadores y otras muchas rémoras pegadas al mar presupuestario de los dineros públicos.

                Saliéndonos un poco de estas aguas, creíamos que los partidos políticos eran esas entidades de interés público que tenían como fin promover la participación de los ciudadanos en la vida democrática, pero en los litorales mexicanos esta norma no funciona.

                También suponíamos que el Artículo 41 de la Constitución Política mexicana les daba esa personalidad jurídica pública a los partidos pero en estas tierras y en este momento, los Artículos se encuentran desarticulados para beneficio de unos pocos.

                Otras rémoras como el Verde no ecologista, Movimiento Ciudadano, el PT, el PANAL y el mismo PES se cobijan en los patrocinios millonarios, sin representar a nadie en la praxis política y se ha dicho que sólo encarnan sus propios intereses.

                Estas rémoras se guardan, siguen la corriente, limpian de parásitos a los grandes peces y son arrastrados por ellos hasta encontrar sabrosos cardúmenes. Ahí tragan hasta saciarse y se vuelven a pegar a cualquier otro escualo con sus poderosas ventosas.

                Esta vorágine de codicias sucede en cada elección, de las grandes y de las chicas, desde la presidencia, las gubernaturas, los municipios, alcaldías y hasta las más raquíticas delegaciones son vistas con profusión por todos los bandos de la pecera mexicana.

                Por supuesto, en este desorden ’alimenticio’ suceden alianzas inesperadas y en muchos casos, equívocas. Aquellos que se decían abanderados de las causas libertarias, hoy se amalgaman con los que, por su naturaleza, son contrarios.

                El PES tiene entre sus invitados a Osorio Chong quien es asiduo a sus plenarias. No sabemos si el Secretario comparte con el PES y con  todo sigilo el repudio al aborto legalizado en México o la encendida animadversión que este partido-rémora les tiene a los homosexuales y lesbianas.

                Ah, es que son, ante todo, cristianos, decentes y conservadores.

                Está bien que AMLO haya escogido el 12 de diciembre como el día para lanzar su campaña, el mensaje es tan claro como MORENA está con nuestra Morenita, somos guadalupanos. Y yo, López soy como tú García, como tú Pérez, como tú Hernández. Como tú.

Pero y el PES, ¿es como López?  Es entendible la conjunción de Morena y el PT, se cuadran, se miran bien, son afines en muchos aspectos, nadan hacia las mismas corrientes. Pero, AMLO y el PES qué tienen en común, cómo debe traducir esta unión el electorado afín al tabasqueño.

                ¿O acaso es una alegoría bíblica? El redentor va en busca de los pecadores, es decir, de los pescadores, los encuentra ignorantes pero ávidos de salvación, listos a seguir al líder, atentos a su camino, aunque en lo recóndito de sus almas pecaminosas saben que pueden traicionar por unos cuantos dracmas.

                Pero ahí no termina la lección evangélica de esta inverosímil reunión, todavía faltanbellos y aleccionadores pasajes en donde se multiplica el PES o los peces, en una metáfora para dejarnos ver que hay riqueza en el seno  de los pobres.

O aquella otra en donde parten y se reparten el pan –o se la reparten al PAN- y beben la sangre del Altísimo en una delicada representación vinícola.

Es justo ahí, en esas reuniones para compartir las bondades que aparecen los Judas.

                No cabe duda, las sagradas escrituras siguen siendo el gran misterio.

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