El PRIAN quintanarroense: ¿un hogar matrimonial, ahora sí, tras un largo e...

El PRIAN quintanarroense: ¿un hogar matrimonial, ahora sí, tras un largo e inocultable amasiato, limpio y sin pecaminosas ideologías ni habladurías?

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Desde hace unos días comenzó a circular el rumor de una posible alianza local entre los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional rumbo a los comicios de 2019, cuando se conformará una nueva Legislatura en el Congreso del Estado. La idea en un principio sonó descabellada, pues ambos partidos son considerados antagónicos, si bien sus ideologías no son tan diferentes (si es que aún alguien se cree que las ideologías existen y no son meros fantasmas y eslogan del marketing político para vender la imagen de un impostor). La razón de este giro –aparentemente de 180 grados, aunque en el teatro popular y desde hace no pocos años se les conoce como PRIAN, es un líder: Andrés Manuel López Obrador,cuya fuerza por sí sola –y a pesar de los yerros o los oportunismos de un sector de vividores adheridos a su figura-bien podría seguir siendo más que suficiente para sepultar a ambos partidos en desgracia, sin liderazgos, mendicantes y condenados por el juicio popular, en el siguiente proceso electoral. Además, ni sus otroras ‘satélites’, el Partido de la Revolución Democrática y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), son ya redituables, pues sus aportaciones en votos son insignificantes, no justifican la cantidad de espacios que se les otorga y, además, para los jefes verdes –los perredistas apenas respiran-, el PRI y el PAN son meros zombis estorbosos, y el Movimiento de Regeneración Nacional y Andrés Manuel, son las fuentes del poder subsidiado de hoy y con los que hay que entenderse, alinearse y negociar mayorías y uno que otro espacio sobrante de poder .

Javier Ramírez

En Quintana Roo, entre los pocos priistas que quedan no se ve con malos ojos una posible alianza con el Partido Acción Nacional, considerando que su principal aliado, el Partido Verde Ecologista de México, ya decidió, como siempre en su historia de partido-franquicia –y lo dejó más que claro con la licencia parlamentaria al senador chiapaneco de su partido, Manuel Velasco, para concluir su gestión como gobernador de su Estado, con el voto mayoritario del Morena tras la anuencia de su líder y presidente electo de la República-, que lo de hoy, para él y sus negocios de poder, es López Obrador, y que de sus alianzas pasadas no quiere ni acordarse.

El propio coordinador del grupo parlamentario del PRI en el Congreso del Estado, José Luis González Mendoza, afirmó que ante el nuevo escenario político y el ‘peligro’ que representa –claro, para ellos y sus ‘bisnes’-, Andrés Manuel López Obrador, ahora como presidente electo, es necesario que todos los partidos –minoritarios y del tenor de los suyos, se entiende-se unan en un nuevo frente político, y esto incluye a su tradicional ‘rival’: el PAN.

“’Por el momento’tenemos más puntos en común que diferencias. Ambos estamos en contra de la decisión de Andrés Manuel de dejar a Quintana Roo fuera del programa fiscal que reducirá el IVA al 8 por ciento, así como de la manera irregular en la que se realizó la consulta sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, por lo que no descarto que cuando vengan los tiempos electorales nos unamos para formar un contrapeso real al monopolio del poder que intenta establecer Obrador”, dijo.

A pregunta expresa de si tal alianza podría concretarse rumbo al 2019, respondió que eso deberá analizarse y definirse en los comités nacionales de los dos partidos; aunque adelantó que en otros Estados también se baraja dicha opción.

Por su parte, el dirigente estatal del PAN en Quintana Roo, Juan Carlos Pallares Bueno, sigue rechazando la opción de convertirse formalmente en PRIAN para participar en los siguientes procesos electorales junto con el Revolucionario Institucional.

“Podremos unirnos con cualquier otro partido político”, ha dicho, pero no con el PRI, quedebe primero analizar su pasado, porque nosotros estamos viendo al futuro.

Ellos salieron muy heridos de la pasada elección, mientras nosotros estamos haciendo una excelente labor impulsando al gobernador y todo lo bueno que hay en este Gobierno, y ésa es la razón por la que el PAN debe ir solo en las próximas elecciones locales.

Claro que la última decisión la tomará la dirigencia nacional que saldrá electa el próximo 11 de noviembre”, puntualizó Pallares.

Los números

¿Qué tanto beneficiaría a los partidos considerados tradicionalmente antagónicos, una alianza en el próximo proceso electoral local?

De acuerdo con los resultados electorales del 1 de julio pasado, si ambos partidos hubieran competido juntos el resultado habría sido diferente en la batalla por el Ayuntamiento de Solidaridad, pues los 29 mil 265 votos del PAN, junto con los 15 mil 336 del PRI, hubieran sido suficientes para derrotar a los 39 mil obtenidos por la alianza Morena-PT.

En Othón P. Blanco, los 19 mil 97 votos panistas, junto con los 11 mil 48 votos priistas, hubieran sido insuficientes para obtener la victoria por el Municipio, pero sin duda serían mucho más cercanos a los 43 mil logrados por el Morena.

Es la misma situación de Benito Juárez, donde los 28 mil 178 votos del PAN, junto con los 12 mil 70 votos del PRI, apenas representaron una cuarta parte de lo que obtuvo el Morena.

Pero, sobre todo, las estadísticas demuestran que al PAN ya no le es redituable una alianza con el PRD -que está en proceso irrevocable de extinción-, así como al PRI ni le es conveniente ni tendrá más de compañero al Partido Verde Ecologista de México -al cual le importa ya bastante menos seguir teniendo la carga del PRI-, por lo que lo suyo con el Verde será sólo un triste recuerdo de lo peor de su pasado, pero con la más conveniente, serena y avenida de las rupturas.

En Cozumel, por ejemplo, el PRI logró la victoria con 14 mil 967 votos, seguido por el PAN, que tuvo 12 mil 303. El PRD apenas alcanzó 490 y el Verde mil 204.

En Isla Mujeres, los panistas lograron 2 mil 56 votos, mientras que el PRI obtuvo el beneplácito de 5 mil 570. Sólo 162 isleños votaron por el PRD y ninguno por el Verde.

En Othón P. Blanco, el PRD apenas sumó 2 mil 669 votos a su alianza con el PAN, en tanto que el Verde aportó mil 274.

En Solidaridad, los perredistas sólo representaron 3 mil 739 votos, y mil 654 los del partido ecologista.

Se buscan nuevos (y por lo menos no tan peores e impopulares) aliados

Claro que en 2019 el partido Morena no tendrá la figura de Andrés Manuel López Obrador acompañándolo en la boleta, además de que la contienda se centrará en la renovación del Congreso.

(Pero López Obrador sigue y seguirá en campaña. Sus enemigos siguen siendo las mismas minorías que perdieron en las urnas de julio, y al parecer la violencia de la guerra propagandística y panfletaria en su contra le aporta más aprobaciones que censuras.

Porque se votó contra el estatus quo de la oligarquía y el poder de quienes privatizaron el país en beneficio propio, y la consulta popular en torno de la construcción o no de lo que se llamó el‘nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México, el NAICM, sólo ratificó la tendencia electoral del primero de julio y las razones con las que el candidato presidencial ganador hizo campaña -y sigue en campaña sostenido en la misma línea de pensamiento y sosteniendo su principal divisa: el combate a la corrupción-.

No hay indicios de que el tabasqueño mengüe en su popularidad y en su influencia política hacia las elecciones locales venideras, y sí de que sus opositores y críticos sigan perdiendo capacidad de convencimiento y ganando animadversión. Y, sobre todo, porque el financiamiento público de la industria mediática, que ha sido su cofre del tesoro secreto y prohibido, será fuertemente reducido: los monopolios no recibirán los grandes beneficios como voceros de los Gobiernos cómplices, y López Obrador seguirá recorriendo el país como desde sus primeros días de candidato presidencial hace tres procesos electorales.)

Sin embargo, la historia electoral ha demostrado que el Partido de la Revolución Democrática apenas ha aportado un promedio de 30 mil votos a su alianza con el PAN.

En las elecciones de 2016, el Partido Acción Nacional (impulsado por la figura de Carlos Joaquín) prácticamente obtuvo la victoria por sí solo en los distritos electorales I, V, VII, VIII, XI, XIV y XV, promediando entre 7 mil y 16 mil votos, en tanto que el PRD mantuvo una media de mil 800, resaltando sólo en el Distrito XII, con 7 mil 500.

El PRI, por su parte, logró la victoria en los distritos IX, X, XII y XIII, aunque el Partido Verde Ecologista de México fue determinante para agenciarse los distritos II, III, IV y VI, correspondientes a Benito Juárez, único Municipio donde su presencia rebasa a la del tricolor.

Además de las voces dentro del PAN como del PRI, que reclaman que sus alianzas con el PRD y PVEM, respectivamente, no han demostrado ser rentables para justificar la entrega de espacios, apenas hace un mes las dirigencias nacionales tanto perredistas como verdecologistas anunciaron que ya no habría más procesos electorales en los que competirían juntos.

El nuevo coordinador parlamentario del PRD en el Palacio Legislativo de San Lázaro, Ricardo Gallardo, adelantó que en los trabajos de la nueva Legislatura su partido no trabajará de la mano de los integrantes de la coalición Por México al Frente (integrada por el PAN), ni mucho menos buscarán contender juntos en 2019.

En el Congreso de la Unión, la alianza entre el PRI, el PVEM y el Panal fue conocida como “la aplanadora”, pues cada vez que existía un tema polémico para el tricolor y sus votos no alcanzaban para pasar o bloquear una iniciativa, echaba mano de sus inseparables aliados.

Pero el PVEM también ha obtenido beneficios de dicho ‘noviazgo’, pues gracias a las coaliciones que ha formado con el tricolor en los últimos años, el Verde ha logrado mantener su registro.

Ahora, el Verde Ecologista va conel Morena –que es el galán de moda en los tiempos en que ya no hay prejuicios pasionales-, lo cual no es sorprendente, pues cuando el Partido Acción Nacional gobernó el país desde 2000 hasta 2012, los verdes se le sumaron. La política es como el negocio de las farmacias, piensan –de donde nació el verdecologismo mexicano-: hay medicamentos de moda que sirven más.

Por su parte, el PRD espera una reconciliación con el Morena y su dirigente nacional, Andrés Manuel.

Y en este escenario, PAN y PRI buscan nuevos aliados para sobrevivir. Y un matrimonio entre ambos ya no sólo no es descabellado, sino el más natural de los encuentros. No de sus diferencias ni de la nada nació y fue bautizado ese bodoque llamado PRIAN.

 

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