En Cancún, las corporaciones policiacas priorizan a las zonas turísticas sobre las...

En Cancún, las corporaciones policiacas priorizan a las zonas turísticas sobre las regiones más apartadas y pobres, donde las bandas delictivas operan a sus anchas y no hay más ley que la del crimen

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Más allá de la violencia generada por la anarquía poblacional y la descomposición humana (asociada al hacinamiento, la promiscuidad, la indigencia moral y material), por el creciente mercado de consumo de drogas –doméstico y turístico-, y por la corrupción del poder político y administrativo,en Cancún existe un enorme déficit de atención en el sector institucional más importante, dada la complejidad de ésa, una de las urbes más expansivas y demandantes de servicios en el mundo entero. La administración de los servicios de Seguridad Pública en el Municipio de Benito Juárez, simplemente no existe, la autoridad policial es un desorden, y el área parece no ser una prioridad, como no parece serlo, tampoco, el desastre de la nomenclatura y el mínimo orden vial aun en zonas céntricas cada día más ingobernables y lumpenizadas.Y si usted vive en los mejores sitios del primer cuadro, o en las más exclusivas zonas residenciales, entonces sólo deberá esperar, si le urge, unos 20 minutos (es el promedio estadístico) para recibir el auxilio de las fuerzas del orden. Pero si vive en los fraccionamientos del norponiente de la ciudad, como Villas Otoch, Las Palmas o Villas del Mar, la policía tardará hasta una hora (el promedio es de 55 minutos) en atender su llamado de emergencia. ¿Por qué?, bueno: porque los agentes policiacos están concentrados en las zonas más seguras, dejando a su suerte a las regiones controladas por la delincuencia. Porque para las autoridades no es lo mismo proteger a un turista que llega a dejar su dinero que a los habitantes del inframundo urbano, aunque la bonanza económica del turismo no signifique rentabilidad fiscal, ni desarrollo social, ni mejores administraciones públicas reguladoras del crecimiento y promotoras de la equidad y la paz pública como condición de una convivencia armónica y civilizada.

Javier Ramírez

51 minutos. Es el tiempo que demoran las fuerzas policiacas en llegar a un reporte de auxilio en el 60 por ciento de la mancha urbana de Cancún.

Hasta hace cinco años, el tiempo de respuesta de las autoridades municipales para la atención de situaciones de emergencia era de 40 minutos, según datos oficiales del Centro de Control, Comando y Cómputo (C4). Pero la ciudad es una anarquía urbana y una atrofia vial en constante y vertiginoso crecimiento, y ante eso la autoridad es sólo un testigo presencial para quien el desastre no es sino un elemento de rutina. Es decir: la autoridad es un factor propiciatorio del desastre.

El abandono de las cacetas policiacas que están distribuidas en la ciudad, la concentración del 70 por ciento de los 2 mil 500 agentes del orden en el primer cuadro de la ciudad, además de la congestión vehicular en las principales avenidas, han causado que las corporaciones policiacas, tanto estatal como municipal,fallen cada día más en atender a tiempo las emergencias de la población.

Policías insuficientes

Según datos del C4 de Cancún, en el Ayuntamiento de Benito Juárez se encuentran 2 mil 500 elementos policiacos, lo que significaría un policía para garantizar la protección de 340 habitantes.

Sin embargo, el 30 por ciento de estos agentes realizan actividades de escritorio. Otro 20 por ciento son agentes de tránsito. El 50 por ciento restante se encuentra divido en dos turnos. Es decir, que en realidad sólo 625 están disponibles para vigilar el orden en cada turno: uno, por cada mil 360 habitantes.

Por otra parte, para el Municipio se cuenta con 119 vehículos para patrullaje y transporte de los uniformados, pero sólo  63 patrullas están disponibles para combatir la delincuencia, ya que la mitad las tiene la Dirección de Tránsito.

En otras palabras, la mitad del parque vehicular está dedicado a multar y atracar automovilistas, en lugar de patrullar la ciudad en busca de delincuentes o para impedir sus actividades depredadoras.

Concentrados en las zonas seguras

Eso no es todo. El Centro de Control, Comando y Cómputo revela que el 70 por ciento de sus unidades disponibles se concentran en los sectores 5, 2 y 1 de Cancún, correspondientes a la Zona Hotelera y el primer cuadro de la ciudad, así como en la región donde se ubican las más exclusivas zonas residenciales, con especial énfasis en la Avenida Las Torres.

Claro que esas tres zonas es donde menos delitos del fuero común se cometen: entre 10 y 15 al día. En tanto, dejan sin vigilancia los sectores 3, 4 y 6(donde se localizan los fraccionamientos del norponiente de la ciudad, como Villas Otoch Paraíso, Las Palmas, Talleres y Villas del Mar), considerados los más conflictivos al registrar entre 160 y 200 delitos diarios, principalmente robos a viviendas, asaltos, vandalismo y violencia familiar.

Hasta 2014, Benito Juárez estaba divido en 13 sectores dela Policía Municipal, y 15 de la Policía Estatal. En 2018, la corporación municipal se redujo a tres y la estatal a siete.

Y a pesar de que existe un convenio de colaboración en materia de seguridad entre ambos niveles, cada corporación policiaca tiene su propio mapa sectorizado, lo que dificulta coordinarse en la atención a las llamadas de emergencia, a pesar de la existencia del Mando Único Policial.

Indefensos

La concentración de los agentes del orden en un solo punto trajo como consecuencia el abandono de las casi 67 casetas de Seguridad Pública que se encuentran en las regiones más alejadas de la ciudad, y que favorecían una respuesta más rápida de la corporación, lo que ha provocado una menor eficacia en el tiempo de llegada a una llamada de auxilio, aunque no de la misma manera.

Por ejemplo: una persona que llame al 911 y que se encuentre en los sectores (estatales) 5, 2 y 1, recibirá la visita de un agente policiaco en un tiempo promedio de 20 minutos.Aquellas que viven en el sector 7 serán atendidas entre 25 y 30 minutos después de llamar al número de emergencia.Pero quienes viven en los sectores 6, 4 y 3 no verán una patrulla sino hasta 51 minutos después de haber reportado ser víctimas de un delito, tiempo suficiente para que el delincuente se esconda en un radio de cinco kilómetros a la redonda si camina, y hasta nueve kilómetros si llega a trotar.

Y si fuera en un vehículo, puede esconderse prácticamente en cualquier punto de la ciudad.

Los tiempos son los otorgados por la propia C4. Así de indefensos se encuentran los ciudadanos y de seguros los criminales para abusar de ellos.

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