En Quintana Roo, los alcaldes del Morena evidencian sus debilidades luego de...

En Quintana Roo, los alcaldes del Morena evidencian sus debilidades luego de haber llegado al poder, como tantos, de manera circunstancial y colgados de la candidatura presidencial ganadora

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Los tres Gobiernos municipales del Morena en Quintana Roo se han estrenado de manera muy accidentada y, como alternativa frente a los enormes problemas de todo orden que padecen, se observan más bien insignificantes o algo peor. En Solidaridad y Othón P. Blanco, los regidores ‘morenos’ abrieron su mandato poniendo en jaque y evidenciando la improvisación de los alcaldes emanados de su partido, Laura Beristain Navarrete y Hernán Pastrana Pastrana, respectivamente, y rechazando sus propuestas para los cargos claves del Ayuntamiento,mientras Mara Lezama, en Benito Juárez, empezó marcando su distancia del partido que la nombró candidata y a quien le debe la victoria (puesto que como sus colegas de Solidaridad y Othón P. Blanco llegó al poder montada en la causa presidencial de López Obrador, que fue por la que votó el electorado más que por las candidaturas locales que se le adhirieron, y, en su caso particular, porque fue la candidata que le sugirió, al ahora presidente electo, su amigo y empresario radiofónico Gastón Alegre, de quien Lezama fue locutora, como único antecedente profesional de su vida pública), al ratificar a funcionarios de la administración saliente del ‘júnior verde’ Remberto Estrada, incluyendo al oficial mayor, y ofrecer entre sus prioridades de mandato, en un entorno urbano ametrallado por las bandas criminales, el cambio de nombre del Municipio por el más glamoroso de Cancún, el de la cabecera municipal, tontería que habría de evidenciar la calidad de su gestión desde el principio, como la ratificación de funcionarios verdes habría de evidenciar que el PDU heredado de Remberto Estrada fue en beneficio de los intereses inmobiliarios del grupo económico y de poder que manda detrás de su Gobierno. Bendita alternativa: un continuismo que, como tal, tiende al desastre, y donde la opción electoral por el ahora presidente electo convirtió en automático en mandatarios locales y en legisladores federales a un importante número de arribistas sin valores de liderazgo en todo el país, como los nuevos alcaldes que se sacaron la lotería en Quintana Roo y ahora enseñan el cobre de su calidad. Del caos habría de tomar nota antes que nadie el ahora senador José Luis Pech, porque del control de daños depende en buena medida su nuevo proyecto político, en cuyas virtudes y desventuras pueden navegar sus propuestas hacia las elecciones legislativas venideras y su particular interés en gobernar la entidad procedente del Senado. Ha hecho un trabajo político sobresaliente en favor de su partido, de su líder nacional y de sí mismo. Pero gobernar los principales Municipios y ciudades de Quintana Roo, entre los de mayor inmigración precarista e inseguridad del país, es todo un compromiso para los liderazgos emergentes de su partido y un reto de grandes proporciones, considerando que de lo que se trata ahora, más allá de ganar las elecciones, es de preservar la confianza del electorado y de impedir la recuperación política de los adversarios a costa de los reveses propios. Los candidatos ganadores en los Municipios más importantes de Quintana Roo no le debieron sus victorias a su fortaleza y a sus cualidades representativas; no dependieron de sí mismos sino de las circunstancias. Y ahora depende en buena medida de sus capacidades de gestión, que la causa del presidente electo y de su principal jefe político en la entidad se mantenga en esos Municipios. Ya no dependerá sólo de él seguir llevando candidatos al poder. Ésa, es la cuestión. Y el problema no está en los legisladores morenistas federales, sino en los presidentes municipales.

Javier Ramírez

Apenas un día antes de que tomara protesta la nueva administración de Solidaridad, nadie se imaginaba que por primera vez en la historia de ese Municipio los regidores del mismo partido de la presidenta municipal, el Movimiento de Regeneración Nacional, le darían la espalda y rechazarían todas sus propuestas para la designación de los principales cargos del Ayuntamiento.

En la primera Sesión del Cabildo, Samaria Angulo se presentó para ocupar el cargo de regidora en suplencia de la exedil Cristina Torres. Sin embargo, la alcaldesa Laura Beristáin Navarrete se negó a que se sometiera a votación este punto, argumentando que Cristina debía tomar protesta primero y luego renunciar a su puesto, para después llamar a la suplente.

Sin embargo, los regidores de la oposición insistieron en hacerlo. Sorprendentemente, los regidores del Morena, Vladimir Montejo, Bárbara Aylin Delgado y María de Jesús, así como el síndico Omar Sánchez Cutis, lograron hacer que se votara el punto, ganando nueve votos contra cinco.

Ésa fue la primera votación que perdió Beristáin Navarrete. Pero también le rechazaron la propuesta que presentó para ocupar el cargo de secretario general, tras lo cual la alcaldesa solicitó un receso de 24 horas y se retiró de la sesión.

Pero el síndico argumentó que sólo era necesario un descanso de 15 minutos, tras lo cual siguieron con el desahogo del orden del día, aun y con la ausencia de la presidenta municipal. De inmediato, personas de entre el público comenzaron a gritar insultos a los integrantes del Cabildoe incluso les arrojaron sillas. Unos minutos después apagaron las luces del Teatro de la Ciudad, donde se desarrollaba la primera sesión ordinaria. Un caos.

El bloque de concejales optó por continuar la sesión alterna. Ahí, sin la munícipe, designaron a Walter Ruperto Puc como secretario general, a Jorge Gutiérrez Sánchez como tesorero, así como a los encargados de la Contraloría -Goridán Orgán Borola-, Ingresos -Eduardo Sánchez Aguilar-, Egresos -Jorge Flores Solís-, y Seguridad Pública-Martín Estrada Sánchez-.

Un día después, Laura Beristáin afirmó que contaba con el apoyo de la dirección nacional del Morena, y dijo que defendería la autonomía municipal, desconociendo la decisión del Cabildo; por lo que en su lugar los espacios serían cubiertos por directores y jefes de despacho “en lo que se acuerdan los nombramientos”. Un desastre.

En OPB, a Pastrana le faltó gas

En el Ayuntamiento de Othón P. Blanco, en tanto, los regidores del Morena también rechazaron las propuestas del presidente municipal emanado de su partido, Hernán Pastrana Pastrana, para los cargos de secretario general y en Tesorería, Ingresos y Egresos.

En su debut como regidores, el bloque de concejales rechazó por mayoría las intenciones de Pastrana de nombrar a Álvaro Canché Novelo como oficial mayor, y en su lugar -y a propuesta del también regidor del Morena, Omar Antonio Rodríguez Martínez-quedó Edwin Alejandro Rivera Romero, sobrino del expriista Eduardo Ovando y colaborador del senador José Luis Pech.

Molesto, el alcalde tomó la palabra para pedir que sus propuestas no se rechazaran sin fundamento y ‘a la ligera’, añadiendo que al no contar con el consenso del Cabildo podía designar por medio del interinato a las personas que lo acompañarían en su Gobierno.

Sin embargo, el mismo Rodríguez Martínez citó que con base en el Artículo 54 de la Ley de Municipios, el Cabildo debía designar dichos espacios por mayoría de votos.

En respuesta, el edil pidió un receso de quince días para lograr los consensos necesarios, lo cual también le fue negado, y en el sentido de lo ocurrido en Playa del Carmen sólo se declaró un receso de 20 minutos, luego del cual se aprobó a Raúl Santana Quesada como tesorero, Laura Jazmín Bautista Moncayo como directora de Ingresos, Óscar Luis Cocom como director de Egresos,y Manuel Zapata Gutiérrez como titular de la Contraloría.

En Benito Juárez no gobierna el Morena

En Benito Juárez, la presidenta municipal Mara Lezama no tardó en tomar distancia del partido que le dio la candidatura, pues una de sus primeras acciones fue entregar los principales cargos de su gabinete a cinco exfuncionarios del alcalde saliente Remberto Estrada Barba.

La primera sorpresa la dio al mantener al oficial mayor de la administración del Partido Verde, Héctor Contreras Mercader, además del secretario particular, Francisco Carrillo;de la directora de Ingresos, Yuri Salazar;de Niza Puerto Paredes, titular de Radio Cultura Maya; de Francisco López Reyes (hijo del secretario de Gobierno de Carlos Joaquín, Francisco López Mena), director de Turismo;y Thomas Hurtado Morris, director de Bomberos.

Hasta la redacción de este texto, sólo un espacio había sido entregado al Movimiento Regeneración Nacional: la Dirección de Educación, con la designación del exregidor Julián Ramírez Florescano.

Por si fuera poco, Mara Lezama ya dejó en claro que no se afiliará al partido que la postuló, argumentando que fue “una candidata externa, y así trabajaré”, en tanto que los diputados federales del Morena, Jesús Pool Moo, Mildred Ávila Vera y Luis Alegre Salazar –hijo del empresario radiofónico del que Lezama fue locutora y por cuya paternidad política ella fue candidata y presidenta municipal ganadora montada en la ola del lopezobradorismo triunfante gracias a la recomendación de Gastón Alegre López-, reprobaron la propuesta que la presidenta municipal hizo en su primer día de Gobierno y como la gran prioridad del mismo, en el sentido de cambiar el nombre del Municipio de Benito Juárez por el de Cancún –nombre de la cabecera municipal-, lo que en las redes socialesfue calificado de inmediato como un disparate propio de quien llegaba sin idea alguna de cómo gobernar un Municipio tan complejo y de tantos problemas de crecimiento anómalo y de inseguridad como ese al que la exlocutora quiere cambiar el nombre para mejorar.

En respuesta, Lezama insistió en que tal modificación beneficiaría al destino al aprovechar la fama que Cancún tiene en el mundo. Pero lo que más llamó la atención fue su declaración respecto a que este tema no lo estaba consultando con los miembros del Morena, sino con Gastón Alegre, su expatrón, “a quien aprecia muchísimo”. Es decir: que lo peor está por venir.

La posición de Pech

No sólo la mayoría de los legisladores federales morenos de mayor peso político en Quintana Roo son afines a él, sino más del 60 por ciento de los regidores de su partido, lo que lo convierte en un actor fundamental en los procesos políticos de la entidad y lo perfilan hacia la sucesión gubernamental, como candidato o como factor de decisión. Es un académico sobresaliente, exdirigente sindical, exrector universitario y extitular de las principales dependencias gubernamentales de Quintana Roo (Gobierno, Hacienda, Educación, Turismo y otras).

Dice: “Ya lo dije una vez, y vuelvo a ser claro: yo no tuve nada que ver en lo que sucedió en los días pasados. Si los alcaldes perdieron el control de sus Cabildos, se debe únicamente a que no lograron ponerse de acuerdo con sus regidores.

Tuvieron tres meses para realizar todo el cabildeo necesario para la aprobación de la gente que los acompañaría en los puestos clave. Si no lo hicieron, se debe a la inexperiencia y a su falta de tacto político…

[Los presidentes municipales] no entregaron a tiempo los perfiles de esas personas; y deben de tomar en cuenta que los regidores del Morena, aunque sean del mismo partido, no iban a aprobar algo que no suponga un beneficio para la comunidad y de la misma administración. Pero eso ya es un tema que le compete a cada Ayuntamiento”.

El ‘Doctor Pech’, por lo demás, había influido en la designación de los coordinadores regionales de programas federales, entre los que se pueden nombrar a Manuel Aguilar Ortega, Juanita Alonso Marrufo, Ruby Maribel Canto Rosado y Henry Martínez Aguilar.

Es así como el senador se reafirmó como líder del nuevo gran partido nacional en el Estado, y comienza a preparar el camino hacia el 2022, por la sucesión gubernamental.

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