La aprobación de la reforma a la Ley del Sistema de Ahorro...

La aprobación de la reforma a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro enfrentó a los legisladores ante la posibilidad de seguir haciendo más ricas a las empresas encargadas de manejar el dinero de los próximos pensionados

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El tema de las pensiones es uno de los grandes problemas de los Gobiernos, debido a que cada vez es mayor la esperanza de vida de las personas y por lo tanto aumenta exponencialmente la inversión que destinan para ese rubro. Para evitar que el costo fuera insostenible, a finales del siglo pasado se creó en México la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), que regularía a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) que se encargarían de concentrar las aportaciones del Gobierno, los patrones y los trabajadores en cuentas que a su vez podrían ser utilizadas para invertir en diversos rubros, como la obra pública. Sin embargo, conforme pasó el tiempo, más cuentas individuales se fueron creando y, por ende, generando mayores utilidades a dichas administradoras, sin que se vieran reflejadas en beneficio de los trabajadores, a quienes cobraban más comisiones y otorgaban menos rendimiento. Así, los bancos que operan las Afores ganan más de 32 mil millones de pesos en puras comisiones. Para cambiar esto, la Cámara de Diputados aprobó a finales de abril una reforma a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro que obligará a las Afores a operar por medio de Fondos de Inversión –y no en Sociedades de Inversión, como ocurre actualmente-, además de que sólo cobrarán un porcentaje sobre el valor de los activos administrados. Así mismo, con el propósito de promover la inversión en proyectos de más larga duración, se les permitirá cobrar una comisión adicional pero sólo si ofrecen mejores rendimientos al trabajador. El tema no se entendió del todo entre los legisladores, lo que provocó que el PT, uno de los principales aliados del Morena, se pusiera en contra de la reforma, argumentando que se trataba de un esquema neoliberal, cosa que descartó el líder parlamentario del partido del presidente, Mario Delgado Carrillo, quien en los últimos meses trabaja a marchas forzadas para sacar el mayor número de reformas posibles en la Cámara baja.

Javier Ramírez

En abril pasado, el grupo parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la Cámara de Diputados tuvo la consigna de sacar adelante varias reformas, algunas de ellas de urgente necesidad -como la reforma laboral, necesaria para cumplir una de las obligaciones adquiridas en la negociación del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá-.

Sin embargo, sólo una de ellas trajo las suficientes críticas como para poner a la bancada del Partido del Trabajo (PT) por primera vez en contra de su aliado el Morena. Las reformas a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro fueron calificadas por los confundidos y precipitados petistas como ‘neoliberales’, asegurando que afectarían negativamente a los más de 62 millones de trabajadores mexicanos al permitir a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) el cobro de una comisión extra a los trabajadores. Pero al final fueron aprobadas con un bloque conformado por Morena, PAN, PES y PVEM.

Pensiones, pesado lastre

A finales de la década de los 80, el Instituto Mexicano del Seguro Social estaba a cargo del sistema de pensiones, que en ese entonces consistía en que las aportaciones de los trabajadores activos costeaban una parte importante de las pensiones de los trabajadores que ya estaban retirados. Sin embargo, la combinación del incremento en la esperanza de vida con la disminución de la tasa de natalidad, ocasionó que la proporción de los trabajadores activos con respecto a los retirados disminuyera notablemente.

Para evitar que en el corto plazo el fondo disponible para las pensiones futuras resultara insuficiente, en 1996 se presentó en el Congreso de la Unión una iniciativa para crear la ley de los sistemas de ahorro para el retiro, que permitiría un esquema financiero sostenible y eficiente. Una vez aprobada, el 1 de junio del siguiente año se puso en marcha el nuevo sistema de pensiones, operado por las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), las cuales estarían reguladas por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), con la autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La finalidad de las Afores es que todos los trabajadores puedan contar con una pensión al momento de su retiro. Así, cada trabajador asegurado tiene derecho a una cuenta individual en una Afore. Cuando el trabajador no elige una, sus recursos van a una cuenta concentradora. Con el tiempo es asignado a una Afore, pero puede solicitar el traspaso de los recursos a una de su preferencia una vez al año.

Los depósitos en esta cuenta son aportados por el trabajador, el patrón y el Estado, y se realizan cada bimestre, en los meses de enero, marzo, mayo, julio, septiembre y noviembre.

El dinero que reciben las administradoras por las cuentas individuales de los trabajadores es invertido, bajo estricto control de la Consar, por medio de las Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro (Siefores). La idea de esta inversión es brindar una mayor seguridad para el ahorro, maximizando los rendimientos y minimizando el riesgo asociado que conlleva cualquier inversión. Dependiendo de la edad, los recursos de cada trabajador se asignan a alguna de las cincoSiefores que existen.

Negocios de los bancos

Pero no todos son beneficios para los trabajadores. Para que las Afores cubran los costos de administrar e invertir los recursos, de servicios al cliente, de promoción y mercadeo, y de cumplimientos de la regulación, están facultadas para cobrar una comisión al trabajador. Entre mayor sea la comisión que cobra una Afore, menor será la pensión.

Así, al principio se permitía el cobro de distintas comisiones: sobre el saldo de la cuenta, sobre el flujo (las aportaciones que ingresan a la cuenta), y/o sobre el rendimiento obtenido. El cálculo de estas comisiones era distinto para cada Afore, pero en 2008 se modificó la ley para establecer un régimen de cobro de comisión única sobre el saldo ahorrado.

De acuerdo con informes de la Consar, al cierre del primer trimestre de este año, cinco de las 10 Afores administran, en total, 80 por ciento de las 63 millones 397 mil 853 cuentas individuales de ahorro de los trabajadores. Citibanamex administra 12.1 millones, equivalente a 19.1 por ciento; Afore Azteca, 11.7 millones de cuentas; Coppel, 10.7 millones, y XXI Banorte y Sura,  8.7 y 7.7 millones de cuentas, respectivamente.

Las que más cuentas ganaron fueron Afore Azteca, con 9 millones 300 mil; Coppel, un millón 100 mil; y Citibanamex, 907 mil 100 cuentas.

El aumento de Afore Azteca se debe a que la Consar la designó como la nueva prestadora de servicios del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) por un periodo de tres años, en sustitución de XXI Banorte, para llevar a cabo el registro y control de los recursos de cuentas individuales pendientes de ser asignadas y cuentas inactivas. De esta manera, el número de cuentas que administra pasó de 2.3 millones en marzo de 2018 a 11.7 millones en igual mes de 2019, un aumento de más de 300 por ciento.

Comisiones, mayores que los rendimientos

Desde hace una década, el desempeño de los rendimientos de las Afores ha ido a la baja, debido a la volatilidad financiera, el alza de tasas de interés y la baja en los índices bursátiles. En contraste, el ritmo de los ingresos por comisiones no se ha frenado, pues a pesar de que las comisiones sobre saldo se han reducido de 1.87% a 0.98% en los últimos 11 años, los ingresos por este rubro aumentan año con año a un mayor ritmo debido a que más trabajadores se incorporaron al sistema de cuentas individuales.

De acuerdo con las últimas cifras de la Consar, dichos ingresos ascendieron en 2018 a 32,100 millones de pesos, un incremento de 9.9% anual y una diferencia de 6.1 puntos porcentuales con respecto a la caída de los rendimientos en el mismo año.

Ante esta situación, la Consar comenzó a buscar que la comisión promedio que cobran las Afores -de 0.98 por ciento- baje al menos a 0.70 al término de este sexenio, argumentando que es necesario debido a que los saldos que administran crecen, así como el número de cuentas que manejan. En el último año, el número de cuentas registró un aumento de 5.27 por ciento, un incremento de 3 millones 100 mil cuentas.

Comisión extra, para más utilidades

Meses atrás se congeló en la Cámara de Diputados una iniciativa que proponía que las Afores cobraran una comisión extra con base en su rendimiento. De esa forma, según la iniciativa, se pretendía generar incentivos para que las Afores mejorasen la composición de los portafolios administrados.

En el ánimo actual que existe entre los legisladores de sacar adelante todos los temas pendientes, la reforma a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro tomó especial interés, pese a las críticas de los aliados del Morena.

El coordinador de la bancada morenista, Mario Delgado Carrillo, explicó que había cierta confusión en el tema de las Afores, porque actualmente éstas tienen una comisión, que es fija sobre el saldo, sin importar el rendimiento que logren.Con la reforma se pretende crear una comisión por desempeño para que si las afores quieren tener más utilidades, busquen inversiones que generen mayores rendimientos. La idea, dijo el diputado, es crear los incentivos correctos para detonar el financiamiento de proyectos de largo plazo en el país y al mismo tiempo aumentar la pensión de los trabajadores.

Así, el pasado 29 de abril, el pleno de la Cámara baja aprobó en lo general y lo particular dicha reforma, con 250 votos a favor, 192 en contra y 16 abstenciones.

Uno de los cambios principales es que las Afores operarán a partir de ahora con Fondos de Inversión Especializados de Fondos para el Retiro y no bajo el régimen actual de Sociedades de Inversión Especializados de Fondos para el Retiro (Siefores).

La reforma obligará a que la Consar tenga la opinión de la Secretaría de Hacienda para que determine en qué se invierten y en qué no los ahorros, aumentando la posibilidad de que terceros, no sólo el Gobierno, patrones y trabajadores, inviertan en estas cuentas individuales.

Prácticas monopólicas, impunes

Pero no todo son buenas noticias en el tema. El pasado 5 de abril, un juez otorgó un amparo a dos Afores, XXI Banorte y Sura, contra la sanción de mil 100 millones de pesos que en 2017 les impuso la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) a ambas (y a Profuturo GNP y Principal Afore) tras comprobarse que se pusieron de acuerdo para reducir los traspasados entre Afores, reduciendo la competencia entre ellas para ganarse la preferencia de los trabajadores. De las cuatro, sólo Principal Afore pagó 75 millones de pesos.

XXI Banorte argumentó que la imposición de la multa es ilegal, debido a que la Cofece tomó parámetros erróneos y, por ende, la cuantificación del daño ocasionado al mercado está sobrevalorado. Así, el juez pidió a la Comisión que deje sin efectos la multa de 300 millones de pesos impuesta a XXI Banorte, debido a que puede ser arbitraria.

El juez acepta que la práctica monopólica de XXI Banorte no se puede desestimar, pero que existe una “falta de reconocimiento del beneficio de reducción de sanciones”.

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