La ignorancia y la necesidad de las familias facilitan a los ‘coyotes’...

La ignorancia y la necesidad de las familias facilitan a los ‘coyotes’ la consumación de los fraudes, con el apoyo de funcionarios corruptos dentro de las dependencias que terminan lavándose las manos

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Se estima que más de 140 millones de pesos de los diferentes programas de apoyo al campo en Felipe Carrillo Puerto terminan en los bolsillos de hombres y mujeres conocidos como ‘coyotes’, intermediarios que supuestamente agilizan (o garantizan) la aprobación de las solicitudes de estos créditos o apoyos, a cambio de un porcentaje del dinero. De hecho, una encuesta dada a conocer por el Instituto de la Administración Pública de Quintana Roo (IAPQROO) revela que el 25 por ciento de la población encuestada en la Zona Maya ha sido víctima de fraude y ‘coyotaje’ en la solicitud de apoyos gubernamentales para el campo o adquisición de vivienda.  Y es que aprovechándose de la necesidad e ignorancia de las personas, los delincuentes utilizan cuanto recurso esté a su alcance para ‘atraer’ a sus víctimas, destacando en últimas fechas las redes sociales, principalmente Facebook, en donde es cosa de todos los días ver publicaciones en las que ofrecen tramitar créditos “sin revisar el Buró de Crédito” y “resolviendo en menos de 24 horas”. En el mejor de los casos, sólo les dan el 70% del recurso solicitado, tras el respectivo pago al ‘coyote’. En el peor, no reciben un solo peso y terminan más endeudados que nunca, obligados a pagar durante años algo que no disfrutaron, pues las dependencias, con empleados que están coludidos con estos ‘gestores de créditos’, se lavan las manos con el argumento de que son programas gratuitos y es responsabilidad de las personas hacer los trámites personalmente. No hay, entonces, indicio alguno de que esta situación vaya a cambiar en los próximos años.

La ignorancia y la necesidad de las familias facilitan a los ‘coyotes’ la consumación de los fraudes, con el apoyo de funcionarios corruptos dentro de las dependencias que terminan lavándose las manos

Armando Galera

Hace algún tiempo el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) presentó el programa Mejoravit, el cual es una especie de préstamo para el derechohabiente con el que pueden mejorar o reparar su casa, y cubre una amplia variedad de necesidades, como pintar, impermeabilizar, realizar ampliaciones e incluso modificaciones para personas con discapacidades físicas.

El préstamo se entrega por medio de una tarjeta al derechohabiente, con una cantidad determinada que se aprobó con base en lo que el usuario cotiza ante el IMSS.

La cantidad gastada se va restando del sueldo del trabajador a través del pago que recibe por su patrón, dependiendo de cómo hayan quedado los pagos en su solicitud.

Hasta ahí todo pinta bien; lo malo es que los ‘coyotes’ ya encontraron la forma de engañar a la gente para cometer sus fraudes con la promesa de tramitar este préstamo ante el Infonavit de manera más ágil, sin filas y hasta con la posibilidad de recibir más dinero del que tiene derecho con base en su salario.

La forma de estafar que más auge ha tenido en la Zona Maya es a través de las redes sociales, principalmente Facebook. El modo de operar de los estafadores es simple: publican anuncios como “¿Quieres un crédito de hasta 20 mil pesos de manera rápida, sin filas y sin revisar Buró de Crédito? ¡Nosotros te lo resolvemos en menos de 24 horas!; o también “Obtén más por tu tarjeta #Mejoravit. Te damos hasta el doble de lo que te aprobarían normalmente. Informes por inbox”.

“Así cayó mi hija, Mari, hace casi dos años. Estábamos en Buró de Crédito, por lo que no nos daban más préstamos en los bancos. Vio un anuncio en ‘el Facebook’ donde ofrecían hasta 30 mil pesos en préstamo de manera fácil e inmediata, pero sobre todo sin ver nuestro historial. Preguntó por más información y le dijeron que si tenía IMSS se lo podrían dar rápido”, dice doña Carmen Uicab, una de las afectadas.

Los estafadores les pidieron datos personales para “poder hacer el trámite”: su número de seguridad social, fecha de nacimiento, e incluso fotocopias de identificaciones para poder hacer el trámite. La hija de doña Carmen desconocía que estaban gestionando un crédito del programa Mejoravit, pues nunca se lo dijeron. Ellas creían que se trataba de un préstamo por medio de una financiera.

Pasaron algunos días y nada. Al pasar una semana, la hija de doña Carmen decidió comunicarse (a través del Facebook, pues los supuestos gestores no dieron ningún número de teléfono o dirección de contacto) para saber el estado de su trámite. Le respondieron que ya estaba autorizado, sólo esperaban su tarjeta donde tendrán disponible su dinero.

Esto emocionó a Mari y a su madre. “Incluso ya hasta planeábamos lo que íbamos a hacer con el dinero: mejorar el baño, ir a visitar a mi hermano a Playa del Carmen. Pero luego de otros siete días sin respuesta, volví a mandarles ‘inbox’. Esta vez no me respondieron. Mandaba mensaje a diario en los siguientes días, pero ni siquiera los veían”.

En la segunda quincena de febrero del 2016 recibió mil pesos menos en su nómina. Se presentó ante Recursos Humanos de la empresa donde trabaja, donde le explicaron que les estaban descontado un préstamo por 20 mil pesos por el programa Mejoravit. Asustada, Mari reclamó que nunca recibió ese dinero, pero ya no era cuestión de la empresa.

“Ya fui al Infonavit pero me dicen que ni modos, que tengo que pagarlo. Me están cobrando un dinero que no disfruté”, concluye la mujer.

El problema del ‘coyotaje’

De acuerdo con la delegada del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores en Quintana Roo, Karla Aceves Nieto, en la entidad se han entregado más de 215 mil créditos de vivienda en los últimos cinco años. Tan sólo en lo que van de este año, más de 20 mil personas se han beneficiado de alguno de los programas de esta dependencia.

Sin embargo, la funcionaria explica que un gran porcentaje de estos créditos, al menos el 40 por ciento, presenta algún tipo de irregularidad, siendo la más común el fraude cometido por supuestos ‘gestores de créditos’ que engañan a la gente para pedir un préstamo a su nombre, como en el caso de Mari, o que piden un ‘diezmo’ por realizar los trámites supuestamente para agilizarlos.

Tan sólo en el 2016, en Quintana Roo se recibieron más de 4 mil 500 casos de personas que cayeron en este tipo de engaños; aunque la cifra podría ser aún mayor, pues un gran número de los beneficiarios desconocen que fueron embaucados, y que no era necesario que le dieran un porcentaje a los ‘coyotes’ para hacer este trámite.

La mayoría de las víctimas se ubican en los municipios de Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Solidaridad.

De hecho, el Infonavit ha suspendido en varias ocasiones el programa Mejoravit en varias partes del país, pues una parte importante de los derechohabientes fueron objeto de coyotaje. La última vez que fue suspendido fue en marzo de 2016, aunque en julio de ese año fue relanzado.

“Por su naturaleza, el Programa Mejoravit fue uno de los más propensos al coyotaje y a la comisión de fraudes. En los últimos años se identificó la operación de gestores de ese tipo de créditos que se ofrecían a tramitar el cobro a cambio de un porcentaje de la cantidad a solicitar, sin embargo, en ocasiones éstos absorben la totalidad de los ahorros de las subcuentas de vivienda”, dice la delegada.

“Había ‘coyotes’ afuera de empresas, afuera del IMSS, de las oficinas del mismo Infonavit distribuyendo volantes en los que ofrecían préstamos con facilidades sin aval”, puntualizó.

En julio pasado, incluso el delegado del Infonavit en Aguascalientes, Mario Guevara Palomino, reconoció que existe una complicidad entre los defraudadores, y el personal de la dependencia que recibe estos documentos.

“Por obligación el trámite debe ser personal, pero desgraciadamente muchos de nuestros trabajadores caen en la tentación de aceptar el soborno por los ‘coyotes’. Estamos limpiando de manera constante al instituto de las personas que son descubiertas en estas prácticas, pero se trata ya de un tema cultural: el que esté en ese puesto, es muy propenso a incurrir en este delito”, dijo en ese entonces Guevara Palomino.

Aprovechados de la ignorancia

No sólo son los créditos que otorga el Infonavit, sino que aprovechándose de la ignorancia de las personas, grupos de defraudadores se dedican a supuestamente ‘gestionar’ préstamos y programas sociales, cobrando un porcentaje por hacer los trámites o, como en el caso de Mari, se quedan con todo el dinero, dejándole una deuda a las víctimas de la que no pueden escapar, pues en la mayoría de las veces se les aplica descuentos vía nómina.

De acuerdo con el estudio sobre las necesidades políticas, sociales, económicas y gubernamentales de los quintanarroenses, realizado por el Instituto de Administración Pública de Quintana Roo (IAPQROO), el 25 por ciento de los encuestados en el municipio de Felipe Carrillo Puerto ha sido víctima de extorsiones o de fraude en la solicitud de créditos de vivienda o programas sociales.

Este año, por ejemplo, inició el Programa Crédito a la Palabra a Mujeres emprendedoras, que consiste en préstamos que van desde los 10 mil hasta los 50 mil pesos, para la adquisición de productos, materia prima o equipamiento de sus negocios.

Sin embargo, información de la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDE) revela que de las 199 solicitudes que se recibieron en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, al menos la mitad presentan casos de supuestos intermediarios que piden determinado porcentaje del préstamo para poder acceder a este programa.

“Lamentablemente nosotros somos incapaces de detectarlos hasta que existe una denuncia. Muchas mujeres vienen acompañadas, presentan sus papeles, les damos toda la información, reciben el Taller en Administración de Negocios por parte del ICAT, y después se les otorga el préstamo”, dice Eduardo Villanueva, uno de los promotores de este programa de la SEDE en Felipe Carrillo Puerto.

“Pero, cuando les damos seguimiento para cerciorarnos de que están invirtiendo ese dinero en sus negocios, nos encontramos con que falta una parte. Preguntamos a las mujeres y nos responden que se lo dieron a la persona que les informó del programa o que les ayudó a tramitarlos”.

“Por eso, cuando vienen les informamos que es un programa gratuito y que nadie puede pedirles dinero. Sin embargo, muchas siguen cayendo”, puntualiza.

Pero las estafas favoritas de los ‘coyotes’ en Felipe Carrillo Puerto son las relacionadas con los proyectos productivos para el campo. Tan sólo por la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND), se invierten más de 50 millones de pesos al año.

Eva Terán Hernández, representante en Quintana Roo de dicho organismo, explica en entrevista que para este año se han presentado cinco proyectos ganaderos y de cultivo.

“A cada productor se le otorga créditos de 250 mil pesos para la compra de 10 a 12 ganados, como parte del programa que maneja la Sagarpa. Sin embargo, el principal problema que enfrentamos son los intermediarios, que piden desde el 30 por ciento hasta la mitad del dinero que se les entrega”.

Al igual que en los otros casos, la ignorancia facilita la operación de estos defraudadores, quienes engañan a los beneficiarios con la idea de que sólo a través de su intercesión les aprobarán los créditos.

De acuerdo con la entrevistada, cada año al menos 140 millones de pesos de los programas de apoyo de diferentes dependencias no se invierten en el campo, sino que terminan en los bolsillos de los ‘coyotes’.

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