La inseguridad en Cancún rebasa a Remberto Estrada…

La inseguridad en Cancún rebasa a Remberto Estrada…

7
0
Compartir

Era de esperarse que la problemática que existe en el municipio de Benito Juárez fuera muy superior a la capacidad mostrada por el presidente municipal Remberto Estrada Barba durante su breve pero acelerada incursión en el ámbito político estatal de la mano del dueño del Partido Verde Ecologista de México(PVEM) Jorge Emilio González Martínez, mejor conocido como El Niño Verde.

Cancún, la cabecera municipal de Benito Juárez, es una urbe turística con serios problemas financieros, de marginalidad social, movilidad urbana, de seguridad pública, de criminalidad abierta y soterrada, en la que cohabitan lo mismo grupos de la delincuencia organizada de alta peligrosidad, como ya se ha visto, que mafias sindicales que operan abiertamente fuera de la ley tanto en el transporte, la explotación laboral, el comercio ambulante y la venta clandestina de licor en sus colonias y regiones.

El caldo de cultivo en que se ha convertido ya el principal polo turístico del país, es un hueso duro de roer hasta para políticos con mayor experiencia, voluntad y conocimiento de los vericuetos que tiene la gobernabilidad de un conglomerado urbano tan diverso como creciente y desordenado.

De ahí pues que el andar del muchacho Estrada Barba por una diputación local, cuyo periodo no concluyó, y por una diputación federal, en la que también estuvo menos de la mitad del periodo que le correspondía, no le dieron la experiencia ni el temple para administrar una ciudad como Cancún, mucho menos para gobernar el municipio de Benito Juárez.

Un colega y amigo periodista me aclaró que la culpa de la inmovilidad y la falta de respuesta del gobierno municipal de Benito Juárez ante el crecimiento de la delincuencia en Cancún no es del muchacho Estrada Barba, sino de quienes lo promovieron y llevaron a ganar las elecciones locales del año pasado, lo cual involucra directamente al dueño del PVEM y a la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional(PRI), lease el Presidente Enrique Peña Nieto que entregó la plaza política de Quintana Roo a la familia González Torres, con la complacencia de los exgobernadores priistas Félix González Canto y Roberto Borge Angulo.

Sin embargo, el muchacho Estrada Barba ya es mayor de edad y está comprendiendo que no es lo mismo comprar posiciones políticas con los cuantiosos recursos familiares del Grupo Tena, que gobernar una ciudad como Cancún y dar resultados a una sociedad que cada día es más demandante por los agravios permanentes que padece día con día en su andar por la urbe y el temor que ya le ha infundido el actuar impune de los criminales de toda calaña.

Es muy obvio que Estrada Barba no tiene el talante para enfrentar los problemas de Cancún. Ni siquiera tiene la personalidad para generar respeto entre sus gobernados, mucho menos para imponerse a las mafias que operan en el municipio.

Por eso se vio muy natural su solicitud de auxilio a las autoridades estatales y federales para que se hagan cargo del combate a la delincuencia en el municipio, abdicando de la responsabilidad que tiene de ofrecer a sus gobernados seguridad y paz social.

La seguridad pública es en estos momentos para el muchacho Estrada Barba una “papa caliente” que no quiere sostener con su endeble gobierno. Por eso exhibe su incapacidad al querer deshacerse de la misma sin sumarse al combate que debe darse desde los tres niveles de gobierno a la creciente ola de crímenes que azota a Cancún.

Y si el muchacho Estrada Barba abdica de la responsabilidad que tiene sobre la seguridad pública en Benito Juárez, que es desde hace tiempo el mal mayor, prácticamente está renunciando a gobernar para dedicarse sólo al goce del puesto y a la búsqueda frívola de seguir escalando los peldaños del poder que le ha sido fácil adquirir sin desempeñar a fondo…

You are not authorized to see this part
Please, insert a valid App IDotherwise your plugin won't work.

No hay comentarios

Dejar una respuesta