Las deudas municipales son de las más graves del país y...

Las deudas municipales son de las más graves del país y revelan la enorme corrupción que las ha propiciado, y, lo que es peor: no son del interés de los candidatos

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Los quintanarroenses tienen que pagar los excesos e irregularidades de sus Gobiernos municipales: cada vez sirven menos los servicios públicos, y cada vez se invierte menos en salud, educación, seguridad y obra pública, al tiempo en que las ciudades más crecen, más se colonizan, y más ingresos y recursos fiscales se requieren para ordenar su crecimiento y contener sus rezagos. ¿Y por qué tales crisis que sólo advierten la inutilidad y la incapacidad de gestión?,porque los presidentes municipales que eligieron en el pasado se dedicaron a desviar recursos, otorgar concesiones a empresas familiares y desaparecer parte de los recursos públicos, en lugar de hacer su trabajo. Nombres como los de Carlos Mario Villanueva, Eduardo Abuxapqui y Andrés Ruiz Morcillo, en Othón P. Blanco, así como los de Francisco Alor Quezada, Gregorio Sánchez Martínez, Julián Ricalde y Paul Carrillo, en Benito Juárez, están en la historia no por sus logros, sino por haber incrementado la deuda municipal, al amparo de los diputados locales, quienes, sin más, terminaron aprobando sus cuentas públicas. Por eso los Ayuntamientos de Quintana Roo ocupan los primeros lugares del país con mayor deuda pública, tanto global como per cápita. Pero es un tema que seguramente no será abordado por los candidatos que muy pronto se lanzarán al ruedo por la competencia rumbo a las Presidencias Municipales del Estado. No les preocupa.Y es que, como siempre han hecho los que llegan, están confiados de que el problema de las deudas sólo tiene que ser heredada al nuevo alcalde que llegue.

Las deudas municipales son  de las más graves del país y revelan la enorme corrupción  que las ha propiciado, y, lo que es peor: no son del interés de los candidatos

Armando Galera

El arranque de las campañas por las Presidencias Municipales en Quintana Roo está a unos cuantos días y se sabe que al menos en la mitad de ellos sus alcaldes buscarán reelegirse, pues ser alcalde significa la oportunidad de buenos negocios –usos de suelo, autorizaciones, autoconcesiones con prestanombres, asociaciones de inversión, ‘moches’, nóminas familiares, etcétera- y de hacerse con fracciones del presupuesto para la bolsa personal y los proyectos de futuro. ¿Los problemas de las demarcaciones?…, pues siguen, y seguirán. Porque alcaldes van y alcaldes vienen y las ciudades se siguen llenando de problemas que nadie ataja, mientras los alcaldes salen forrados de dinero. Mientras más alcaldes se forman en la fila de la historia, más numerosos, complejos e irresolubles se tornan esos problemas. De hecho, bien puede decirse que el problema mayor son los alcaldes, que llegan al poder porque el poder significa mucho dinero para ellos.

Las malas administraciones y los excesos cometidos por anteriores y algunos actuales presidentes municipales, han dejado a la mayoría de los Ayuntamientos de Quintana Roo en la quiebra.

De acuerdo con el reporte “Obligaciones financieras de los Municipios de México 2018”, los once Municipios de la entidad tienen una deuda conjunta de 3 mil 320 millones, colocando a Quintana Roo en el séptimo lugar a nivel nacional en monto global de pasivos municipales.

Claro que este dato sólo incluye la deuda a largo plazo. Porque si se toma en cuenta las deudas a proveedores, prestaciones laborales que aún no se han pagado, recursos federales que no se aplicaron y que por tanto se tienen que devolver a la Federación, la deuda conjunta alcanza los 4 mil 890 millones de pesos.

En algunos casos, como en Othón P. Blanco, el alcalde saliente, Luis Torres Llanes, no adquirió más deuda, pero sus antecesores dejaron un saldo de 650 millones de pesos (contando pasivos a largo y corto plazo), lo que equivale a casi el 80 por ciento de todo su presupuesto anual.

Benito Juárez, por su parte, es el Municipio que más dinero recauda gracias a la actividad turística, aunque también destaca como uno de los Municipios más endeudados del país, ocupando el sexto lugar de una lista de 25, con deudas por mil 670 millones de pesos, la mitad de sus ingresos anuales.

Los más deudores

El endeudamiento público de los Municipios de Quintana Roo se multiplicó en una media de 3.5 veces en 10 años, al pasar de 890 millones de pesos al cierre del tercer trimestre de 2007, a 3 mil 320 millones al concluir el último trimestre del 2017, de acuerdo con el Centro de Estudios de Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.

En 2007, Cozumel registraba una deuda de 76 millones de pesos, pero hoy la ‘Isla de las golondrinas’ tiene compromisos financieros por 431 millones de pesos a largo plazo, y 591 millones si se consideran las deudas inmediatas y a proveedores.

Othón P. Blanco posee un saldo negativo por 650 millones de pesos, cuando hace 10 años su deuda era de apenas 120 millones. El mayor endeudamiento lo tuvo durante la administración de Andrés Ruiz Morcillo (cuando se contrataron empréstitos por casi 340 millones de pesos), el mismo personaje que en dos ocasiones ha buscado repetir en la Alcaldía por la vía independiente.

El Municipio de Solidaridad hace una década debía 280 millones de pesos, pero hoy tiene una deuda de 731.4 millones.

El Ayuntamiento de Benito Juárez, con una rentabilidad del nivel de ‘joya turística’ de México, tiene uno de los más altos presupuestos per cápita del país, de casi 3 mil 600 millones de pesos. Es decir: es uno de los Municipios donde más dinero se recauda considerando su número de habitantes (el de Guadalajara, por ejemplo, percibe ingresos anuales por 6 mil 500 millones de pesos, pero su población es de 4 millones de habitantes, mientras que la de Benito Juárez es de un millón 800 mil pesos).Pero también es uno de los más endeudados, con mil 190 millones de pesos de deuda, sólo superado por León (mil 273 millones en deudas), Hermosillo (mil 836 millones), Monterrey (mil 969 millones), Guadalajara (2 mil 527 millones) y Tijuana (2 mil 681 millones).

Lázaro Cárdenas aparece con 6.7 millones de pesos en compromisos financieros; pero si se toman en cuenta las deudas con proveedores y obras públicas que aún no se han pagado desde 2015, su saldo aumenta hasta los 18.8 millones de pesos.

Aparentemente, Tulum no registra pasivos, pero la razón de esto es que no tienen deuda pública de largo plazo autorizada por el Congreso del Estado, aunque sí tiene un compromiso con el Banco del Bajío S.A. desde el 25 de febrero del 2016, signado por el entonces presidente municipal David Balam Chan, por un monto de 20 millones de pesos, para una inversión en obra pública de la que muy poco se sabe, aunque sí se sabe que de ese dinero no se ha pagado un solo peso, según reconoció la actual alcaldesa Romalda Dzul Caamal.

En una situación similar se encuentra el Municipio de Felipe Carrillo Puerto, que actualmente debe casi 87 millones de pesos tan sólo en intereses, por deudas que se vienen arrastrando desde 1997.

José María Morelos adeuda 8 millones de pesos a la Comisión Federal de Electricidad, 12.4 millones en pago de liquidación a exfuncionarios y trabajadores, 5.6 millones de pesos por compromisos adquiridos con financieras, además de 19 millones de pesos a proveedores.

Por esta razón, Quintana Roo, el Estado más turístico del país y con la mayor rentabilidad en ese sector, ocupa el séptimo lugar a nivel nacional en monto global de pasivos de los Ayuntamientos.

Pagando los platos rotos de sus gobernantes

Y el panorama se torna aún más sombrío si se toma en cuenta la deuda per cápita, o, lo que es lo mismo: la cantidad que debe pagar cada habitante para saldar los compromisos financieros que adquirieron sus gobernantes.

Porque no es lo mismo que un Ayuntamiento contraiga deuda para poder cubrir los servicios básicos a una población numerosa, a que un Municipio con escasa población se endeude demasiado sin justificación alguna (lo que explica que se endeuda debido a la rapacidad de quien lo gobierna).

En Cozumel, por ejemplo, si la deuda del Ayuntamiento se dividiera entre sus habitantes, cada uno debería pagar 4 mil 508 pesos.En Solidaridad, le correspondería a cada ciudadano 3 mil 311 pesos. En el caso de Othón P. Blanco, la deuda por habitante es de mil 734 pesos. Y, en Benito Juárez, a cada uno le corresponden mil 440 pesos.

De hecho, Cozumel y Solidaridad ocupan los dos primeros lugares de los Municipios del país con mayor adeudo por persona.

De acuerdo con el Centro de Estudios de la Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados, por estas razones los Municipios de Othón P. Blanco, Benito Juárez, Solidaridad, José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto tienen serios problemas para cubrir los servicios públicos básicos de su población.

Además, el mismo Centro de Estudios señala que estos Municipios han reducido en un 60 por ciento en promedio su inversión en educación, salud, deporte y obra pública, precisamente porque sus finanzas están comprometidas.

No es un problema nuevo, sino uno que se veía venir desde hace una década, derivado del manejo fraudulento e ineficiente de las finanzas públicas.

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