Terrorismo Made in USA

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Trump, su oficina de prensa y diversos medios estadounidenses han presionado estos dos años de gobierno, para hacer creer al mundo que las decisiones tomadas por él, son vinculantes para el resto de los países.

                Sin tomar en cuenta el tiempo y la energía que ha dedicado a la guerra, ninguna otra nación ha tratado de impedir que otros países negocien entre ellos.

                Ha penalizado, y busca castigar actualmente, a otros países por presuntos delitos que no ocurrieron en Estados Unidos y que no involucraban a ciudadanos norteamericanos, al tiempo que presiona para que todas las naciones cumplan con las sanciones impuestas por Washington.

                La añeja tendencia a sentirse jueces, jurados y verdugos en la vigilancia de la comunidad internacional, ha prosperado en esta administración. Idea que comenzó después de la Segunda Guerra Mundial cuando los presidentes gringos se han referido a sí mismos como “líderes del mundo libre”.

                La Ley Antiterrorista de 1987, que se convirtió en la Ley de Justicia Contra Patrocinadores del Terrorismo de 2016, puede ser utilizada por cualquier ciudadano o residente de Estados Unidos para demandar a presuntos terroristas en cualquier parte del mundo.

                También se emplea para castigar a gobiernos, organismos internacionales y corporaciones de las cuales se sospeche que otorgan ayuda, ya sea dar apoyo material o servicios a cualquier grupo que Estados Unidos considere terrorista.

                Irán y Siria han sido demandados recientemente por esta Ley. En junio de 2017, un jurado culpó a dos fundaciones iraníes de terrorismo y les  incautó un edificio en Nueva York. El producto de la venta de este rascacielos, alrededor de mil millones de dólares, se distribuyó entre las víctimas de los ataques a las Torres Gemelas del 11 de septiembre.

                Sin tener la certeza ni las pruebas, el juzgado dictaminó que Irán tenía culpabilidad en los ataques del 9/11 como patrocinador del terrorismo.

                La gravedad del asunto reside en el hecho de que una élite burocrática no especializada, decide quién es bueno y quién es malo, según convenga a la estrategia geopolítica del momento.

                Hace unas semanas, un juezgringo dictaminó que Siria era responsable del asesinato de una periodista norteamericana, que cubría un bombardeo en un  territorio rebelde. El juez creyó sin más pesquisas la demanda del Centro para la Justicia y Responsabilidad, grupo de DDHH que financia Estados Unidos.

                Dada la complejidad de lo que sucede en Siria, es risible que un juez en Washington pueda dictaminar de manera veraz e imparcial, y emita un juicio creíble. La resolución del caso estuvo basada en prejuicios racistas e ignorancia.

                Más allá de la Ley de Justicia Contra Patrocinadores del Terrorismo, el Departamento del Tesoro y su Oficina de Control de Activos Extranjeros pueden sancionar la capacidad de un país para transferir dinero a través del sistema financiero controlado por el dólar estadounidense.

                De esta manera y para presionar al gobierno de Maduro, los pagos por las exportaciones de petróleo de Venezuela serán sancionados y no podrán utilizar este sistema denominado en dólares a partir del 28 de abril.

                Una sanción similar está vigente contra Irán, por lo que todos los compradores potenciales de petróleo iraní están sujetos a sanciones secundarias si continúan haciendo compras después del 5 de mayo.

                Esta es un arma efectiva para interferir en los asuntos de otros países, sin tener que enviar ‘marines’. El mundo ahora, deberá luchar por resguardar sus soberanías ya que vendrán otras leyes que van a interferir y desestabilizar a muchas naciones.

                El Congreso ya aprobó y Trump ya firmó la Ley de Prevención de Atrocidades y Genocidio, que busca mejorar la respuesta de Washington a los asesinatos en masa y ya es parte de la Agenda de Seguridad Nacional.

                Intervención, control e intimidación seguirán siendo la firma del Imperio para adueñarse de los recursos ajenos.

 

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