El asesinato ‘en directo’ de Victoria en Tulum, los testigos de la ejecución guardaron un ‘silencio cómplice’ ante los cuatro verdugos

Pinceladas

“Su hermano, René Olivares, y su madre, Rosibel Arriaza, se enteraron por Facebook. Ninguna autoridad mexicana los llamó un día antes, el pasado sábado, cuando una agente de la Policía Municipal le quebró el cuello en plena calle de uno de los destinos turísticos más codiciados del Caribe mexicano…”, describía la periodista Elena Reina en El País, el ‘silencio cómplice’ que acompañó al crimen cometido sobre el asfalto de Tulum. Nadie de los muchos testigos presentes en la ‘ejecución’ -entre ellos numerosos periodistas y fotógrafos, que se limitaron a filmar esta muerte permitida- fue capaz de gritar a los verdugos por lo que estaban haciendo, a plena luz del día. Lejos de las cristalinas aguas de Tulum, en las calles polvorientas y cuarterías de concreto a la vista donde viven quienes trabajan en este enclave turístico pero no ven la playa, cuatro ‘malos’ agentes mataron a Victoria Salazar, migrante salvadoreña de 36 años, al tratar de detenerla por desorden público. Un crimen que comenzó con una mala práctica policial y siguió con una serie de irregularidades. Las imágenes nos evocaban a las de George Floyd que incendiaron las calles de Estados Unidos y generó tensos debates políticos, en México solo movilizaron a los colectivos feministas. La sociedad considera que no va con ellos el problema. Se equivoca. Los maltratos a las mujeres hay que denunciarlos, no es justificable una práctica policial o judicial, tampoco una mala relación de pareja o familiar, una disputa de vecinos… Los ciudadanos debemos rebelarnos y dar cuenta a nuestras autoridades. ‘El silencio de los corderos’, película estadounidense de 1991 de género thriller y terror, dirigida por Jonathan Demme y presenta a Jodie Foster, Anthony Hopkins y Scott Glenn en los papeles principales, no era el de las víctimas sino el de los testigos cobardes que no exigieron clemencia para Victoria Salazar.

Santiago J. Santamaría Gurtubay

Días después del asesinato, la esquina donde murió Victoria seguía su vida normal. Solo unas flores secas que el viento tumbó de madrugada, unas velas apagadas y un cartel con su nombre colgado de un poste eran los únicos recordatorios de lo que había sucedido ahí. Un poste que, en comparación con las masivas protestas en el país vecino tras la muerte de Floyd, bien puede representar la realidad contra la que se topa a diario México: un país en el que mueren asesinadas 10 mujeres al día. Algunos vecinos curiosos se acercaban a tomar algunas fotos, pero la mayoría se sumaban a la ley del silencio que impera en barrios humildes como este, donde solo se comenta la tragedia de puertas para adentro de la casa. Nadie la conocía, nadie sabía dónde vivía, ni quién era ni a qué se dedicaba. En este rincón olvidado de la joya turística, los que pueblan sus calles casi no conocen a los nuevos inquilinos -la mayoría exiliados de la miseria de lugares como Chiapas, Oaxaca o Tabasco- solo dormitan en las calurosas habitaciones de cemento y desde temprano salen a trabajar hacia el clima apacible del mar y el aire acondicionado de los hoteles de lujo.

Salazar llegó a México hace unos cinco años, calcula su hermano cuando conversa con los periodistas. Huyó de El Salvador como lo hacen muchos otros, arrinconados por la miseria y la violencia de las pandillas, que alimentan la espiral de pobreza. Vivió un tiempo en Chiapas y después viajó a una de las zonas más turísticas del país en busca de empleo. “La única razón por la que emigró mi hermana fue en búsqueda de mejores oportunidades, pero claro, la situación violenta del país pudo hacer que también se fuera por motivos que no conocemos”, cuenta Olivares. “Mis sobrinas, de 16 y 17 años, la alcanzaron en México hace como dos años y medio, hasta ese momento vivían con mi mamá y conmigo”, añade. Hasta donde sabe Olivares, que conocía los detalles de la vida de su hermana a través de su madre, Salazar trabajaba en un hotel. Y en una de las últimas conversaciones que tuvo por teléfono con su familia les comentó que tenía planes de instalarse definitivamente en México: “Había hablado con mi mamá hacía poquito para pedirnos ayuda para un pedazo de terreno que quería comprar donde construirse su casa”, cuenta Olivares.

Nada le garantizó, no obstante, que no fuera a encontrar la muerte en el país que firmó resguardarla

Las autoridades mexicanas han informado de que tenía una visa humanitaria, una herramienta migratoria entre el permiso de residencia y el refugio que otorga México por un año y que le permite regularizar a miles de migrantes que deciden establecerse en el país en lugar de continuar, como la mayoría, hacia Estados Unidos. Salazar contaba con este visado para el que se requiere argumentar que tu vida en el país de origen se encuentra amenazada. Nada le garantizó, no obstante, que no fuera a encontrar la muerte en el país que firmó resguardarla. La tarde del crimen, Salazar se encontraba alterada, corriendo de un lado a otro, según las imágenes de las cámaras de seguridad de una tienda OXXO que se difundieron también por redes sociales. “Llegó la policía porque estaba muy nerviosa, dicen que se aventaba a los carros. Yo solo sé que no importa cómo estuviera, no merecía morir de esa forma. Cuando vi que no se movía, agarré a mi nieto y nos vinimos corriendo para la casa”, cuenta Amelia Magaña, de Tabasco, que lleva apenas unas semanas viviendo en esta zona turística tras el huracán Eta que devastó su pueblo y dejó a su familia sin casa de un día para otro en noviembre pasado.

Algunos vecinos de Tulum cuentan que Salazar no vivía realmente en esta zona de casas de obra gris alejada de la playa donde falleció, sino en otra zona más humilde. A un lado de la explosión urbanística de pueblos de la Riviera Maya como este, han ido creciendo asentamientos ilegales en terrenos privados, algunos de forma espontánea y otros que fuerzan con la ocupación la regularización del uso de suelo y la explotación, más tarde, de estas tierras para la construcción de megaproyectos hoteleros. A estos poblados semiconstruidos con madera y lámina en mitad de la selva, donde no entra la policía y sirven de centro neurálgico del crimen, se les conoce como invasiones. En una de las dos invasiones más conocidas de la ciudad es donde los vecinos cuentan que vivía Salazar. Un día después del crimen, a Olivares le llegó un mensaje de Facebook de una conocida de su hermana que había visto el vídeo en redes.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, desveló en Twitter que la asesinada y una de sus hijas habían sido víctimas de abusos sexuales

Mientras la Fiscalía detenía y acusaba de feminicidio a los policías implicados, el Gobierno local de Tulum cesaba al jefe de la Policía Municipal. Y este miércoles, horas después de otro comunicado del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en Twitter, donde desvelaba que Salazar y una de sus hijas habían sido víctimas de abusos sexuales por parte de su expareja, la policía estatal anunciaba la detención del presunto agresor. El crimen de Salazar, que comenzó con las imágenes de una maniobra policial violenta y ha escalado a un pulso político entre ambos países, se enreda más cada día. Además de la detención del presunto abusador sexual -de quien la Fiscalía de Quintana Roo no ha proporcionado más información ni lo ha relacionado con su muerte- este miércoles las autoridades estatales daban a conocer otro capítulo más del caso: una de las hijas de Salazar, Francela Yaritza, de 16 años, estaba desaparecida, según una alerta de búsqueda emitida por el Gobierno estatal. Unas horas después de la alerta, la Fiscalía anunciaba que había sido localizada. Después del asesinato de su madre, las dos hijas adolescentes quedaron bajo la custodia del Gobierno mexicano.

Todos le fallamos a Victoria. Era residente permanente en México por razones humanitarias desde marzo de 2018. Esto significa que su país le falló. La razón más común para obtener este estatus migratorio es el riesgo a perder la vida en el país de origen, en este caso El Salvador. Su país de acogida también le falló. La autoridad que tenía la obligación de cuidarla no solo no lo hizo, sino que la mató y la maltrató, incluso después de asesinarla. La necropsia reveló una fractura en la columna vertebral y desaceleración en la rotación del cuello debido al uso desproporcionado de la fuerza a la que fue sometida. La sociedad mexicana también le falló. Los que estaban cerca y se mostraron apáticos, los que intentan justificar la atrocidad con su supuesto estado de ebriedad, su condición de migrante o su supuesta participación en actividades de narcomenudeo, los que se burlan y los que anunciaron su partida como una muerte y no como un asesinato.

La confianza ciudadana en la policía de Quintana Roo es del 38.9%, por debajo de la media nacional que es del 53.7%

“En México, la arbitrariedad y el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía sucede una y otra vez, visibilizando problemas estructurales de estas corporaciones. Según datos del INEGI, el 98% de estas autoridades reportó requerir mayor capacitación en el sistema de justicia penal, en la resolución pacífica de conflictos, atención a poblaciones vulneradas y proximidad. Según el INEGI, la confianza ciudadana en la policía de Quintana Roo que por cierto, cuenta con Mando Único Policial, es del 38.9%, por debajo de la media nacional que es del 53.7%. Además, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado acumuló 196 quejas durante 2020 y 15 en lo que va de 2021 ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos”, según  Eunice Rendón, doctora en Políticas Públicas por Sciences-Po, París y experta en seguridad y migración. Los cuatro policías municipales de Tulum involucrados en la muerte de Victoria Salazar serán acusados de feminicidio, informó la Fiscalía General del Estado. El fiscal Óscar Montes de Oca dijo a CNN que, entre otras cosas, hubo una manipulación y exhibición innecesaria del cuerpo de la víctima por parte de los policías una vez que constataron que estaba sin vida, lo que implica una serie de agravantes, según las leyes de Quintana Roo.

El delito de la víctima, alterar supuestamente el orden público. Videos tomados por testigos muestran cómo al menos cuatro policías municipales de la patrulla 9276 la someten contra el suelo durante varios minutos, y posteriormente queda inconsciente. Las imágenes muestran los gritos desesperados de la mujer, pidiendo ayuda, sin recibir ningún tipo de auxilio, mientras un elemento de la policía mantenía una rodilla sobre su cuello. El gobernador del Estado de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, lamentó los hechos que se dieron en Tulum, y dio a conocer que los elementos policiales fueron separados del cargo y están bajo investigación de la fiscalía. “Reitero mi repudio e indignación ante cualquier forma de agresión, violencia e intimidación con cualquier tipo de personas, particularmente en contra de las mujeres”, dijo. “Tengan la certeza de que se actuará con agilidad, imparcialidad y total apego a la ley, y quien resulte responsable pagará las consecuencias de sus actos y no habrá impunidad”, señaló, asimismo destacó que desde que tuvo conocimiento de los hechos dio instrucciones a las autoridades estatales y solicitó a las municipales colaborar con todo en las investigaciones para deslindar responsabilidades y hacer justicia. “La familia de la víctima contará con todo el apoyo del estado para salvaguardad su seguridad e integridad así como garantizar su acceso a la justicia”. Señaló que junto con su indignación, le queda claro que enfrentan un reto estructural y de educación en el que aún hay mucho por hacer. Recalcó Carlos Joaquín que lo acontecido en las últimas horas confirma la necesidad de acelerar el paso para asegurar una vida libre de violencia para todas las mujeres, y aseguró que en Quintana Roo “no se permite el abuso de la Policía ni de ninguna otra autoridad”.

“En Tulum constantemente vivimos violentadas por los cuerpos policiales. Esta vez se llevaron la vida de una mujer en plena luz del día”

En tanto, la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo informa que, desde el primer momento en que se tuvo conocimiento de los hechos ocurridos en el municipio de Tulum relacionados con el homicidio de una víctima de identidad reservada se activaron los protocolos de actuación e iniciaron la carpeta de investigación. Al momento, fiscales del Ministerio Público han recabado entrevistas a cuatro servidores públicos, de la corporación policial del municipio de Tulum. De acuerdo al comunicado una vez que se obtengan los resultados de dichos datos de prueba serán incorporados a la carpeta de investigación para que se emprendan las acciones jurídicas que se deriven de ello. La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo garantiza que no habrá impunidad para quienes participaron en el fallecimiento de la víctima y se actuará con toda la fuerza de la ley para llevar ante tribunales a quienes sean imputados por estos hechos y que lastiman a las instituciones y a la sociedad. La Colectiva Feminista Tulum llamó a marchar de la Avenida Satélite al Palacio Municipal. “En Tulum constantemente vivimos violentadas por los cuerpos policiales y no es la primera vez que una mujer es víctima de su violencia. Esta vez se llevaron la vida de una mujer en plena luz del día”. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, pide justicia para Victoria, quien murió por la brutalidad policíaca. El mandatario destacó en redes que brindará todo el apoyo a las hijas de la Victoria.

Justicia para Victoria es ir más allá del escándalo público, de las declaraciones políticas, de la detención de los responsables directos y de hacerse cargo de sus hijas con atención integral para la reparación del daño. Es ir al fondo de la situación y aplicar una verdadera política humanista en materia migratoria. Es que los cuerpos de seguridad, desde las policías municipales hasta la Guardia Nacional pasando por las policías estatales e instancias de procuración de justicia se profesionalicen y tomen en serio la perspectiva de género. No se trata de que una sección de la corporación sea denominada “de género” o de pintar patrullas de rosa como lo han malentendido algunos. Todos los elementos deben contar con esta capacidad. Fortalecer y reformar el programa rector de profesionalización para mejorar la formación, docentes y materias relacionados con la perspectiva de género, la justicia cívica y el trabajo con poblaciones vulneradas debe ser parte del plan. Es dotar con presupuestos y esquemas de acompañamiento efectivo el desarrollo policial al tiempo de contar con controles y evaluación externa. Nos conviene a todos cambiar las cosas de raíz. Es un problema de todos los que vivimos en este Quintana Roo, Cancún, Playa del Carmen, Bacalar, Cozumel, Isla Mujeres… referencias mundiales del turismo del Caribe. Tulum se ha convertido en las últimas horas en un escenario perturbador: El Infierno, en italiano Inferno, es la primera de las tres cánticas de ‘La Divina Comedia’ del poeta florentino Dante Alighieri. El poema comienza el día antes del Viernes Santo, en el año 1300, 721 años antes de este 2 de abril del 2021. El narrador tiene treinta y cinco años. Dante pasa a través de la puerta del infierno, que tiene una inscripción cuyo texto dice: “Es por mí que se va a la ciudad del llanto, es por mí que se va al dolor eterno y al lugar donde sufre la raza condenada, yo fui creado por el poder divino, la suprema sabiduría y el primer amor, y no hubo nada que existiera antes que yo, abandona la esperanza si entras aquí”.

“Las mujeres, pese a que desde el neolítico está luchando por su liberación, ella siempre estará al lado del hombre para enseñarle a vivir…”, escribía el columnista español Manuel Vicent. Las primeras deidades fueron todas femeninas, les guste a no a los descontrolados misóginos de nuestro siglo XXI. Eran maternidades de anchas caderas, vientre abultado y dos fuentes nutricias brotando del pecho. Así aparecen representadas en los primitivos ídolos africanos, en las terracotas cretenses y etruscas. En cambio, en el Olimpo, las diosas y ninfas ya estaban sometidas al acoso machista y caprichoso de Zeus. Fueron mujeres las primeras hechiceras que en la religión animista intermediaban con las fuerzas oscuras de la naturaleza. La hembra es la médium genuina, una innata sacerdotisa, puesto que todos hemos llegado a este mundo atravesando su cuerpo. En cambio, la Iglesia católica no ha logrado sacudirse de encima la profunda neurosis que le provoca el cuerpo femenino hasta el punto de erradicarle el sexo a la madre de Dios y de convertir el celibato eclesiástico en un albañal de pederastia. Fueron mujeres las que, mientras los hombres se dedicaban a cazar bisontes y venados, se limitaban a recrearlos en las paredes de la gruta. En cambio, lejos de ser consideradas las primeras artistas, autoras de la pintura rupestre, solo el desnudo femenino ha constituido como modelo una voluptuosa obsesión en la historia del arte. Fueron mujeres las que en el Neolítico comenzaron a guisar, y desde entonces a lo largo de 10,000 años no han abandonado la cocina. En cambio, son hombres los que han acaparado la cultura culinaria mientras las mujeres han sido relegadas a servir la mesa y a fregar los platos. Fueron mujeres las que desde la noche de los tiempos no han hecho sino hilar, coser y bordar, pero son los modistos quienes dictaminan cómo hay que vestir. Pese a que desde el Neolítico está luchando por su liberación, la mujer es esa criatura absolutamente resistente que por muy torpe, infeliz e inútil, sano o enfermo, inteligente o idiota que sea el hombre, ella siempre estará a su lado para enseñarle a vivir.

@SantiGurtubay

@BestiarioCancun

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