Recorte presupuestal del Fonden evita la opacidad en la entrega de recursos a los Estados, asegura la 4T

Debido a su posición geográfica, cada año México se ve afectado por fenómenos naturales que además de damnificados ocasionan daños a vías de comunicación, infraestructura urbana y al campo, principalmente. Para poder hacer frente a estas situaciones, en 1996 fue creado el Fondo Nacional de Desastres Naturales de México (Fonden), como un programa dentro del Ramo 23 del Presupuesto de Egresos de la Federación, pero no fue sino hasta 1999 que fue completamente operacional, al emitirse sus reglas de operación. Desde entonces, ha sido un instrumento que ha apoyado en la rehabilitación de la infraestructura federal y estatal, pero también una alcancía de la que gobernadores y delegados corruptos han echado mano para obtener recursos de manera rápida para propósitos electoreros. Por eso no sorprende que actualmente tenga una deuda de más de 31 mil millones de pesos y que, por lo tanto, se haya propuesto su desaparición. Los fideicomisos federales creados por los Gobiernos del PRI y del PAN, algunos de ellos tan opacos como el Fondo de Apoyo Social para Ex Trabajadores Migratorios Mexicanos, se convirtieron en un pesado lastre para las finanzas de la Federación debido a la falta de transparencia, por lo que varios de ellos ya desaparecieron. Sin embargo, la iniciativa que daría fin al Fonden fue puesto en la “congeladora” por los legisladores de oposición, quienes aseguran que este no debe desaparecer sino eficientarse. Por lo pronto, este año sufrió un recorte de casi 85 por ciento en comparación con los recursos aprobados el año pasado. Y aunque la oposición acusó al Gobierno federal de dejar vulnerable a la población, las autoridades han resuelto que debe impulsarse la cultura de la prevención no sólo para evitar desgracias sino también para ahorrar.

Javier Ramírez

En abril de este año, un decreto del presidente Andrés Manuel López Obrador eliminó los fideicomisos públicos constituidos por el Ejecutivo federal, cuyos costos totales ascendían a 740 mil millones de pesos. Con el fin de obtener más recursos para combatir la crisis causada por el Covid-19, la diputada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Dolores Padierna, presentó meses más tarde una propuesta para eliminar 44 fideicomisos y cuatro fondos que no estaban incluidos en el decreto presidencial al ser creados por ley.

Uno de los fideicomisos afectados sería el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), que este año sufrió un recorte de casi 85 por ciento quedando su presupuesto en poco más de tres mil millones de pesos.

Los diputados de oposición criticaron la propuesta y la iniciativa fue congelada, pero expuso la necesidad de revisar las reglas de operación del Fonden para cortar la corrupción que impera al momento de hacer declaratorias de emergencias y obras.

Proyectos, bajo lupa

A finales del año pasado, el titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil, David León Romero, confirmó que el Fonden tiene comprometidos más de 32 mil millones de pesos en obras de reconstrucción y otros proyectos derivados de emergencias y desastres registrados haces varios años. Sin embargo, el saldo actual del mismo apenas alcanza los 10 mil millones.

Para tratar de transparentar los proyectos y la entrega de recursos, a partir de este año fue creado el Fondo de Prevención de Desastres Naturales (Fopreden) con parte del dinero recortado al Fonden (unos 400 millones de pesos).

De acuerdo con León Romero, con el Fopreden se pueden impulsar proyectos que son más pequeños, pero también más cuidados, con el fin de no caer en la corrupción que durante años imperó en el Fonden.

Explicó que los 32 mil millones de pesos que se adeudan corresponden a 138 declaratorias de desastre, con las cuales se aprobaron 471 proyectos, algunos de ellos con casi 10 años de antigüedad.

“A estos 32 mil millones se llegó por falta de seguimiento en los censos de infraestructura dañada y en el trabajo de los subcomités encargados de hacerlos, no hubo supervisión para contratar lo que se debía y metieron obras que no eran. Es como cuando vas al supermercado por 10 cosas y comienzas a echarle al carrito otras tantas que no estaban en la lista, obvio que la tarjeta no aguanta, truena, y es lo que pasó con el Fonden”, apuntó León Romero en una entrevista para Crónica.

Ahora la política del Fonden es atender los efectos de los desastres de manera rápida y eficiente, con apego a la austeridad y revisando los procesos, aún si estos están fueran de las atribuciones de Protección Civil.

Una “caja chica” para los gobernadores

Cada año, el territorio nacional se ve afectado por diversos fenómenos naturales, como huracanes, sismos, heladas e incendios, mismos que son atendidos con los recursos del Fonden a petición de los gobernadores de los Estados, quienes deben presentar la respectiva declaratoria de emergencia.

Y no es ningún secreto que varios de ellos, en el pasado o actualmente, utilizaron este instrumento manejado por la Coordinación de Protección Civil para poder obtener recursos o insumos de manera fácil y rápida, destinándolos incluso para actividades proselitistas.

Hace dos meses, el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, aseguró que, por las afectaciones causadas por las tormentas tropicales “Amanda” y “Cristóbal”, su Gobierno requería de la totalidad de los recursos disponibles del Fonden.

De acuerdo con el mandatario, los daños de ambas tormentas fueron estimados en cinco mil 500 millones de pesos, por lo que necesitaba que el Fonden entregara cuatro mil 300 millones, pese a que el presupuesto de este año es de apenas tres mil 353 millones de pesos.

“Si no tenemos al menos 800 millones de pesos para el tema del campo, muchos campesinos yucatecos no van a poder restablecer esta importante actividad que en muchos casos es de autoconsumo”, advirtió Vila Dosal en junio pasado.

En Quintana Roo, donde ambas tormentas golpearon en cuatro Municipios, los daños fueron estimados en aproximadamente 775 millones de pesos. Sin embargo, el mismo gobernador, Carlos Joaquín González, reconoció que no todos los sectores afectados entran en las reglas de operación del Fonden.

Sobre este tema, León Romero recordó que durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto se desviaron cerca de 200 mil millones de pesos mediante documentos falsos, con contrataciones y adquisiciones realizadas por los Estados o las delegaciones federales.

Comentó que con Calderón, se destinaron en promedio 13 mil 550 millones de pesos anuales para el Fonden, mientras que con Peña el promedio fue de 19 mil 452 millones. En el primer año del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, sólo se utilizaron mil 70 millones, es decir, el 5% de lo derrochado anualmente durante el sexenio pasado.

Protección pese a recorte

En mayo de este año los diputados del Partido Acción Nacional (PAN), tras acusar de irresponsable a los legisladores del Morena, sugirieron a los gobernadores de su partido ampararse en contra de los recortes hechos al Fonden, al asegurar que los jueces deben amparar el derecho básico de supervivencia a la ciudadanía en caso de desastre natural.

En ese sentido, el diputado federal del Partido Acción Nacional (PAN) por Baja California Sur, José Rigoberto Mares Aguilar, denunció que la iniciativa de Morena “es una muestra de que el Gobierno de México, con tal de obtener recursos para gastar en sus obras faraónicas y programas clientelares, decide eliminar rubros que requieren atención prioritaria como lo es la respuesta a los daños causados por los desastres naturales, como huracanes e inundaciones”.

Sin embargo, las autoridades federales niegan que el recorte al Fonden afecte la capacidad de respuesta del Gobierno federal.

Enrique Guevara, director del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), admitió que los recortes al Fondo de Desastres continuarán, pero que esto no debe preocupar a la población, pues en caso de emergencia siempre habrá recursos suficientes, pues las reglas de operación para acceder al mismo seguirán siendo las mismas.

“Sí se destinará el recurso, de eso no debe quedar ninguna duda. Disminución sí hubo del Fonden, pero los damnificados serán atendidos”.

Apuntó que es necesario realizar trabajos preventivos y crear conciencia en la población sobre cuáles son los riesgos a los que está expuesta, con el objetivo de no quedar vulnerable ante los diversos fenómenos naturales.

El funcionario recordó que el Cenapred cuenta con un Atlas de Riesgo Nacional en la página www.atlasnacionalderiesgo.gob.mx, el que se pueden consultar los peligros, vulnerabilidades y fenómenos a los que está expuesta la gente. Sin embargo, dicho sitio está inaccesible.

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