Con rechazo de impuesto a turistas extranjeros, los hoteleros vuelven a exhibir su incapacidad para solidarizarse con sectores más afectados

Una vez más los dirigentes de las diversas cámaras empresariales y asociaciones hoteleras de Quintana Roo han vuelto a exhibir la ambición que los caracteriza. Hace unos meses exigieron al presidente Andrés Manuel López Obrador que incluyera dentro de su plan de rescate económico apoyos para el sector turístico, con el argumento de que estaba dejando “desamparada” a la “industria sin chimeneas” que aporta el 11 por ciento del Producto Interno Bruto mundial. Y aunque la contingencia sanitaria significó para Quintana Roo la pérdida de más de 100 mil empleos en la primera mitad de este año, poco a poco la actividad turística se ha ido recuperando, al grado de que al menos la mitad de quienes fueron despedidos han sido recontratados. Sin embargo, el anuncio del cobro de un impuesto especial a turistas extranjeros ha vuelto a generarles pánico, pues aseguran que de implementarse no sólo bajará el turismo sino que tendrán que volver a despedir gente para no cerrar sus negocios. Los empresarios han hecho oídos sordos a las explicaciones de las autoridades estatales, quienes han informado que, además de que es necesario para poder compensar la reducción de los recursos federales al Estado, este cobro se aplicó este año en Baja California Sur, incluso con un monto más alto, sin que tuviera mayores repercusiones para los empresarios de aquella entidad. Los hoteleros de Quintana Roo, principalmente los asentados en el norte y centro, acostumbrados a que los anteriores Gobiernos se encargaran de todo el rescate de los destinos, pretenden ignorar por completo toda la inversión, proyectos y promociones que se han puesto en marcha para incentivar la llegada de visitantes.

 

Javier Ramírez

El proyecto del Paquete Fiscal 2021 que la Secretaría estatal de Finanzas y Planeación presentó al Congreso del Estado para su correspondiente análisis incluyó un punto que provocó el inmediato rechazo de los turisteros quintanarroenses, especialmente de aquellos que operan en el norte y centro de la entidad: el cobro de un impuesto especial de 10 dólares para visitantes extranjeros, con el que se podrían recaudar entre 350 y 400 millones de pesos en el primer año.  

Y es que de acuerdo con representantes de este sector, este impuesto significaría un duro golpe para la “industria sin chimeneas”, al grado de que podría generar el despido de más trabajadores hoteleros.

En cambio, pidieron al Gobierno del Estado generar más estímulos e incentivos para garantizar la llegada del turismo a la entidad.

Y así, una vez más, los hoteleros e inversionistas turísticos que el año pasado obtuvieron ganancias por unos 5 mil millones de dólares, parecen olvidar que no son el único sector que ha sido golpeado por la pandemia del Covid-19 y que los Gobiernos estatal y federal han puesto en marcha y anunciado diversos proyectos para atraer más turistas a Quintana Roo, incluido el Tren Maya.

Ajustes financieros por pandemia

El pasado 20 de noviembre, la secretaria de Finanzas y Planeación del Estado, Yohanet Torres Muñoz, acudió ante el Congreso del Estado para entregar la propuesta del Paquete Fiscal 2021, mismo que tiene un techo financiero de 34 mil 85 millones 864 mil 889 pesos, es decir, mil 100 millones de pesos menos que el autorizado para 2020, esto debido a los efectos que la contingencia sanitaria provocó durante este año en la recaudación fiscal federal y local, y que continuarán hasta 2021.

La funcionaria informó que para poder compensar esta caída en la recaudación y en las aportaciones hechas por la Federación al Estado, se contemplan diversas reformas legales para fortalecer los ingresos y dar certeza jurídica a los contribuyentes.

Entre estos anuncios está una nueva Ley del Impuesto Adicional para el Fomento del Empleo en el Estado, por la que se aplicará una tasa adicional del .35 por ciento al Impuesto Sobre Nómina, cuya recaudación se destinará al fomento del empleo.

De igual manera, se incluyeron las propuestas de cobrar por ingresar a las Áreas Naturales Protegidas y crear una licencia especial para la venta de bebidas alcohólicas por medio de plataformas tecnológicas o digitales.

Sin embargo, ninguna de esas provocó mayor escozor a los empresarios turísticos que la propuesta de cobrar a los turistas extranjeros 10 dólares estadounidenses por el “uso y aprovechamiento de bienes de dominio público”.

De acuerdo con la funcionaria, esta medida se justifica bajo el argumento de que “las transacciones llevadas a cabo por el turismo internacional dan lugar a movimiento de divisas que deberían de contribuir al gasto público, con el fin de proveer bienes, servicios y espacios públicos que satisfagan las necesidades de quienes visitan los distintos puntos turísticos del Estado de Quintana Roo”.

“El aprovechamiento deberá ser enterado a la autoridad fiscal por las personas turistas que ingresen al Estado de Quintana Roo”, se lee en la iniciativa, pero no se especifica cómo se cobrará este derecho.

Rechazo de hoteleros

La noticia causó desagrado en los representantes de las diversas cámaras y organizaciones turísticas, principalmente hoteleros, quienes se quejaron de que han tenido que bajar sus tarifas para poder captar clientes, por lo que si se aprueba este nuevo cobro la afluencia de visitantes decaerá aún más.

El presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, Roberto Cintrón Gómez, consideró un disparate la propuesta del Gobierno del Estado, al asegurar que actualmente el turismo está en decadencia, por lo que es inoportuno pedirle más dinero a los pocos visitantes que llegan a Quintana Roo.

“En otros sitios se están regalando (a los turistas) promociones, pruebas rápidas de Covid, seguros de salud, y grandes descuentos, y en México se les quiere cobrar más”, aseveró.

Añadió que si bien conocen la difícil situación por la que está pasando el Gobierno del Estado para hacerse de recursos, incluso han recibido peticiones de operadores turísticos canadienses, latinoamericanos y europeos para que aboguen por que no se apruebe dicho cobro.

Sergio González Rubiera, presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV), apuntó que existe temor entre los hoteleros de que sean ellos quienes cobren los 10 dólares al visitante y luego los entere al Gobierno del Estado, lo que podría ocasionar que ellos absorban el impuesto ante la imposibilidad de diferenciarlo de la tarifa, para no quedar fuera del mercado.

Y en el mismo tenor, recordó que la República Dominicana regala incluso un seguro y pruebas de Covid-19 a quienes los visitan. “Nosotros tendríamos que hacer lo mismo, no incrementarles la carga positiva a los turistas extranjeros”, comentó.

Por su parte, Iván Ferrat, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Cancún, añadió que se deben buscar otras alternativas, comentando que lo de verdad urge es establecer estímulos e incentivos para captar e incrementar el turismo internacional, a fin de garantizar la supervivencia de las “tremendamente afectadas empresas turísticas”.

Finalmente, en un comunicado en conjunto, las asociaciones de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, la de Tulum, Riviera Maya, Cozumel y sur del Estado; la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (Amav); los consejos Coordinador Empresarial de Cancún, de Riviera Maya y de Chetumal; la Asociación de Mujeres empresarias (Amexme) y la Asociación de Clubes Vacacionales (Acluvaq), entre otras, expresaron “de manera respetuosa pero enfática nuestra postura en contra de que se implemente cualquier tipo de derechos o nuevos impuestos que impacten al sector turístico y rechazamos al mismo tiempo el incremento a los impuestos existentes”.

Hicieron hincapié en que si el turismo desciende a causa de este cobro, tendrá que comenzar a despedir personal nuevamente.

Impuesto justificado

Sin embargo, el Gobierno del Estado no pretender dar marcha atrás. La secretaria de Turismo estatal, Marisol Venegas Pérez, indicó que se trata de una medida necesaria ante la reducción de recursos por parte del Gobierno federal, y que al cobrar este derecho se podrían recaudar entre 350 y 400 millones de pesos al año.

En cuanto a las opiniones del sector turístico, mencionó que este mismo impuesto comenzó a cobrarse este año en Baja California Sur, donde incluso es del doble (20 dólares), y no se redujo la llegada de turistas extranjeros o se dio alguna otra consecuencia negativa.

En ese sentido, la funcionaria explicó que en los últimos años el perfil de turista que visita Quintana Roo mejoró en los últimos años (al mantener ingresos anuales de 75 mil dólares en promedio), por lo que cobrar 10 dólares no representa para él ninguna carga o impedimento para que deje de visitar la entidad.

El mismo gobernador del Estado, Carlos Joaquín González, explicó que no se trató de una decisión tomada a la ligera, por lo que se prefirió cobrar este impuesto a los turistas extranjeros en lugar de crear otro u otros que sí afectaran a los habitantes de la entidad. Simplemente, dijo,

Les recordó a los turisteros que dicho cobro no impactará las tarifas hoteleras, aéreas o de algún otro tipo, ni supondrá un gasto para restaurantes, hoteles u otros negocios del ramo.

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